viernes, 20 de julio de 2018

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“Algunos han venido con unas gafas de realidad disminuida”

Jordi Palomar, director de El Sol

Junio 2016

Balance positivo. Es el resumen del análisis que de esta edición de El Sol hizo Jordi Palomar, director del festival, durante el encuentro con la prensa de los jurados. También del primer trienio en el que ha estado al frente del festival (recientemente fue elegido para un segundo). En estos años el certamen se ha centrado en reforzar el programa de contenidos, potenciar su dimensión internacional y seguir creciendo. Según Palomar, se ha avanzado en todos los sentidos: “Se ha doblado la audiencia en las salas, las inscripciones han subido un 10% y ha crecido un 16% las agencias que participan”. En cuanto a España, apuntó que a pesar de estos años de crisis, “empieza a ir mejor. Año tras año hay más piezas españolas”.

Sin embargo, por los comentarios en el Euskalduna, y antes incluso de la celebración del festival,  parece que hay un sensación bastante generalizada de que El Sol está perdiendo fuelle frente a otras citas, principalmente, el CdeC. El director del festival lo niega tajantemente: “No sé si hay ganas [de que El Sol pierda relevancia], pero no es una realidad. Había un runrún, la gente venía con una idea preconcebida, probablemente con unas gafas de realidad disminuida. Ni hay menos piezas ni menos delegados. Según los contadores, la gente es la misma. Lo que pasa es que hay más contenidos y está más repartida. Y el número de piezas es casi el mismo [según los datos oficiales eran 2.180, 80 inscripciones menos que el año anterior]. España, que es lo que podría verse más afectado por el CdeC, crece. Estamos encantados de que el CdeC vaya bien, pero separemos las cosas. No tienen nada que ver. Son festivales  diferentes con criterios diferentes”. El que el Club de Creativos haya trasladado sus premios a Donosti, la histórica y añorada sede de El Sol, tampoco es un problema a juicio de su responsable. “Yo también tengo muy buenos recuerdos de San Sebastián, pero El Sol no se mueve por sentimentalismos”, dijo.  

De hecho, en su opinión, la verdadera amenaza para El Sol y para el resto de festivales es otra. “Entre todos, las redes y las agencias, estamos creando un monstruo que se llama Cannes y que va a devorarnos a todos.  La tendencia es concentrarlo todo en Cannes y eso va empobreciendo el entorno”.

Premios desiertos

Palomar también hizo hincapié en que este año se haya concedido Sol de Platino –no lo había desde que en 2011 lo ganara Germinal con Pastillas contra el dolor ajeno—, y  prefirió no hacer una lectura negativa del hecho de que quedaran desiertos nada menos que ocho grandes premios. Lo que, por otra parte, ha sido casi habitual en los últimos años. Si analizamos lo sucedido en  el último lustro vemos que en 2011 fueron concedidos  4 grandes premios y quedaron desiertos 7; en 2012 hubo 9 grandes premios y 3 desiertos; en 2013, 5 grandes premios y 6 desiertos; en 2014, 4 grandes premios y 8 desiertos, y en 2015 9 grandes premios y 5 desiertos.

“Este es un festival no comercial que lo que pretende es marcar camino, no tanto autocomplacernos”, indicó. Ante esa encrucijada a la que se enfrentan todos los festivales, es decir, si premiar la excelencia o lo mejor de entre lo presentado, El Sol se inclina por lo primero. “Le decimos a los jurados que el Platino no es un ‘best of show’, porque no se trata de destacar la mejor campaña del festival, sino algo que todos consideren que aporta algo más y les haga reflexionar, y los grandes premios deben ser grandes premios”, explicó Palomar. Aunque también hay quien se posiciona del otro lado. Por ejemplo, Pablo Muñoz, miembro del jurado  de Contenido de Marca. “¿Qué nos parecería que los Oscar dijeran que la mejor película del año es ninguna?”, se preguntaba en ese mismo encuentro con la prensa. “Es algo que se debatió en la sección y que quizá deberíamos plantearnos como industria”.

Por último, se habló sobre la conveniencia de haber nombrado a Volkswagen anunciante del año justo después del escándalo de las emisiones. En realidad, ya pasó algo parecido en 2015, cuando Coca-Cola recibió el galardón al anunciante de la década que el festival concedió por su 30 aniversario en medio de la polémica por su ERE. Palomar explicó que el criterio para este premio es puramente matemático: lo consigue el anunciante que más soles ha acumulado en los tres años anteriores. En ese punto intervino José María Roca, director creativo de Volkwswagen desde hace doce años, que señaló que es una cuestión que no tiene que ver con el ámbito publicitario y recordó, además, que en España "Volkswagen sigue siendo líder, mantiene sus niveles de imagen y los resultados de tracking de campañas son muy altos, por encima de la media”.



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