"El cliente siempre pierde la razón…"
21 de noviembre 2007![]() |
[ José Gamo ]
… le dijo un director de cuentas a una directora de arte, después de que el cliente les hiciera atravesar por un largo y tortuoso proceso de cambios. No conozco al autor de la frase, pero es un genio.
¿Quién no ha pensado en alguna ocasión recopilar en un libro las frases inmortales que tanto abundan en nuestra profesión? Es una de esas ideas que todo el mundo dice que va poner en práctica un día de éstos. Pues bien, ya es demasiado tarde. Los chicos, supongo que argentinos, de Palabras Textuales hace un año y pico que montaron un blog en el que se recogen, de manera anónima, claro está, todas las perlas que los internautas dedicados al marketing y la publicidad tienen a bien aportar. Sé que muchos ya los conocéis (y si no, no sé a qué estáis esperando). La prueba es que el blog está lleno de frases dejadas por publicitarios de agencias españolas, aunque la mayor parte provienen del centro y sur de América. El resultado es brutal.
A mí me hacen mucha gracia las dedicadas a confusiones y meteduras de pata tecnológicas. Están las de baja tecnología, como “Envíame el Pantene” (por Pantone), “¿Me presupuestáis la cuña en cuatricromía?” o "¡Pero que habéis hecho! Está todo mal. Los fotolitos están todos en negro", que le dijo un cliente a una de cuentas. Y luego está el apartado de nuevas tecnologías, como “Eso lo retocas con el photopoint y ya está”, “¿Y esto no me gasta los píxeles del monitor?” o el siguiente diálogo mantenido entre un cliente y un ejecutivo: “Vamos a abrir una oficina en Second Life. Sabes lo que es, ¿no?”. “Sí, claro. El Segunda Mano”.
Y me hacen gracia porque es curioso comprobar cómo las tecnologías avanzan y se desarrollan pero el desconocimiento humano se mantiene inalterable. En todas las agencias y departamentos de marketing de anunciantes existen determinados individuos que poseen un profundo e ilimitado desconocimiento del proceso técnico que conlleva la creación de una pieza publicitaria. Bien sea por bisoñez o por una inquebrantable voluntad de ignorancia. Así no es extraño escuchar cosas como "No, no... para transferir datos lo más rápido es la 'fibra de vidrio'" (por fibra óptica) o "¿No podremos enviar el tape de audio por fax?" o "Un formato de 40 x 40, ¿es vertical u horizontal?". Gracias a estos personajes el trabajo resulta más complicado pero la vida se hace mucho más divertida.
Hay cosas que nunca cambiarán en las agencias de publicidad. Es posible que, como advierte apocalípticamente IBM en su reciente informe The end of advertising as we know it, a la publicidad convencional le queden tres fotogramas (expresión también anticuada, por cierto) pero estoy seguro de que en el futuro, en alguna agencia o hub o factoría de ideas o como demonios se acaben llamando, algún director de cuentas le dirá a un creativo: “Hazlo como dice el cliente. Aquí no te pagamos para que te hagas el creativo” (sic).


