• Bienvenidos al tajo, spammers.

    Sí, amig@, sí, es real; lamentablemente, no se trata de una pesadilla. Ya estás de nuevo leyendo la newsletter de Anuncios…¡Qué bajón! ¿No? Pues déjame que te deprima sólo un poco más, y luego, si quieres, ...

  • Sí, amig@, sí, es real; lamentablemente, no se trata de una pesadilla. Ya estás de nuevo leyendo la newsletter de Anuncios…¡Qué bajón! ¿No? Pues déjame que te deprima sólo un poco más, y luego, si quieres,  entre los dos montamos un suicidio colectivo al modo teenager japonés. La primera en la frente: lamento ser yo quien tenga que comunicarte que te fuiste de vacaciones siendo un publicista (en cualquiera de sus múltiples facetas) y que vuelves siendo considerado socialmente un vulgar spammer; especialmente si trabajas en la esfera del marketing directo. Ahora viajas en el mismo vagón que los cyberdelincuentes que hacen llegar a nuestros buzones de correo electrónico sugerentes propuestas para hacernos un alargamiento de miembro o comprar Viagra con hasta un 40 por ciento de descuento. ¡Quién te ha visto y quién te ve!  Parece que Bob Dylan te tenía en mente cuando escribió su Like a rolling stone….. Pero qué ha pasado en estos días, se preguntará con angustia algún despistado. Ay, pobre, que no sabe nada del Ante-proyecto de ley del gobierno para trasponer una Directiva comunitaria cuyo propósito es prohibir aquellas actuaciones de la publicidad que coarten «la libertad de elección o conducta de los consumidores en relación al bien o servicio que se oferte». […]

      • Autor
      • victor gil martil