• Obama, la crisis y la comida rápida.

    Ahora que mis convecinos han elegido presidente del mundo mundial, anda por estos andurriales el patio revuelto con la toma de posesión de Mr. Obama. Se nota que entra el chaval con energía y decisión: en los...

  • Ahora que mis convecinos han elegido presidente del mundo mundial, anda por estos andurriales el patio revuelto con la toma de posesión de Mr. Obama. Se nota que entra el chaval con energía y decisión: en los primeros días de mandato ha empezado a pararle el pie a los lobbystas – que en mi opinión no son más que pura mafia con una capa de purpurina – ha congelado los sueldos más altos en la Casa Blanca – si hay que apretarse el cinturón nos lo apretamos todos – y ha emprendido otras importantes medidas en política exterior y científica. No vamos a entrar en mayores detalles, que supongo de sobra conocidos. Si estoy comentando esto, teniendo en cuenta que siempre he sido de natural tibio y despegado con respecto a la política, es por las consecuencias que su actuación puede traer a la tan manoseada crisis. La gestión y el liderazgo de Obama pueden, sin duda, afectar a la parte de «reality» mediante medidas económicas y sociales, pero es posible que tengan un impacto mucho más importante en la parte de «perception». Su mensaje de cambio y esperanza es poderoso y, más importante, contagioso, y las crisis como ésta tienen buena parte de espejismo que se puede conjurar con […]

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      • ezequieltrivino@me.com