• 14 de Diciembre

    En estos días prenavideños llegan mensajes que hacen recordar a Jimmy Stewart en «¡Qué bello es vivir!». Ya saben: esa peli que no falla en la noche de Nochebuena y que conviene ver pecisamente en Nochebuena...

  • En estos días prenavideños llegan mensajes que hacen recordar a Jimmy Stewart en «¡Qué bello es vivir!». Ya saben: esa peli que no falla en la noche de Nochebuena y que conviene ver pecisamente en Nochebuena al menos una vez en la vida. Sí. La lástima es que en este mundo tan real en el que vivimos los ángeles no son como Clarence, ese ángel de segunda que se gana las alas ayudando al bueno de Jimmy. O no existen o son más bien distantes. Verán, les podría hablar hoy de los últimos meneos de la cosa digital -que está que no para y menos en el tema cobros- o de lo que nos traerán las amistades italianas de Cuatro. Incluso podría hacerles notar lo expeditivo de quien compra barato a su vecino de vía y -lo primero- coloca al frente de la pasta a alguien de confianza. Hay temas de sobra, señores: incluso la Navidad está dando de sí, ocupados todos en repartir participaciones como nunca antes, a ver si toca. Pero no: hoy me dejarán que tire de tripa y recuerde a unos cuantos de mis antiguos compañeros de la calle Goya y, en particular, a quienes fueron mi equipo durante casi cinco años, recién adentrados casi todos ellos en el mundo ERE. Mucho ánimo […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós