• 15 de Enero

    Ay, Observator: vas a arder en la hoguera de la tele comercial. Ya verás: alguien de UTECA llamará a tu puerta en cualquier momento y… todo parecerá un accidente. Pero está divertido el video que recomendabas...

  • Ay, Observator: vas a arder en la hoguera de la tele comercial. Ya verás: alguien de UTECA llamará a tu puerta en cualquier momento y… todo parecerá un accidente. Pero está divertido el video que recomendabas ayer: así podrían ser las cosas aunque no lo son. ¿Lo serán? La solución en el próximo AEDEMO de tele, el mes que viene en Toledo. Esperemos. Esperemos que veamos o atisbemos soluciones por entonces, porque está la cosa compleja en esto del medir: si medimos a los individuos tenemos limitaciones muestrales -oh, la estadística y sus exigencias- o de disciplina de los tipos -el ser humano, ese desordenado-; si medimos las máquinas, a saber quién es el señorito que las maneja en cada momento, porque formas hay de más o menos identificar, pero sólo más o menos y tampoco sabiendo si a ese señor ya lo conté o no, que esa es otra historia. Y el medir no se va a acabar porque, sea publicitariamente o sea directamente en la generación de negocio, es cada vez más necesario. Vamos hacia el audímetro biológico, un mínimo chip que, flotando en una solución salina, pueda ser inyectado en el cuerpo humano y se incruste en los alrededores de nuestro nervio óptico. Brrrr… Déjenme que les resuma […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós