• 19 de Febrero

    Cielos, amigos lectores y comentaristas: qué espectáculo el de las legiones romanas maniobrando… En punta de lanza, en cuadro, en tortuga, a la remanguillé… Siempre es digna de admiración su coherencia...

  • Cielos, amigos lectores y comentaristas: qué espectáculo el de las legiones romanas maniobrando… En punta de lanza, en cuadro, en tortuga, a la remanguillé… Siempre es digna de admiración su coherencia interna, ese actuar como un sólo hombre pese a ser una masa, esa exactitud proverbial en los giros, maniobras, altos y estampidas… Ahhh… qué bello espectáculo para los admiradores de Sun Tzu, Von Clausewitz y las demostraciones sindicales de San José Obrero… La verdad, uno nunca consigue evitar emocionarse. Aunque la emoción suprema sería que la cosa acabase en el enemigo con los pies en polvorosa y los triunfantes romanos haciendo sonar sus trompas. Veremos, porque ya saben ustedes la larga tradición -fielmente recogida por los Monty Python en La vida de Brian- que tenía el suicidio en el mundo antiguo. De Cleopatra a Séneca, pasando por el comando suicida del bueno de Brian, cortarse las venas, dejarse morder por un bicho o abrirse en canal es una opción honrosa cuando la cosa se tuerce o, incluso, antes de que la cosa sea cosa (caso de Brian y sus aguerridos salvadores suicidas). En fin: sea como sea y pase lo que pase, pinchen en el vínculo y silben, silben. Un ñu silbando es un ñu disfrutando. P.D.: perdonen, amigos lectores y comentaristas […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós