• Arquitectos y orfebres.

    He estado malito estos días, es por eso que he escrito menos de lo habítual, y acabo de ver el spot de la última campaña de Rushmore para Renfe. Y, otra vez, me han vuelto a reconciliar con la vieja...

  • He estado malito estos días, es por eso que he escrito menos de lo habítual, y acabo de ver el spot de la última campaña de Rushmore para Renfe. Y, otra vez, me han vuelto a reconciliar con la vieja publicidad, la que hace nada más – y nada menos – que contar historias maravillosas alrededor de una marca. Ni experiencias, ni immersiones, ni gaitas. HISTORIAS, con mayúsculas. La publicidad que muchos – entre ellos yo mismo – hemos considerado si no muerta del todo, sí en vías de extinción. Gran parte de nosotros nos hemos visto seducidos por la gran arquitectura de las marcas, el 360, la integración. Y no me malinterpretéis, estoy absolutamente convencido de que es el camino a seguir. un camino que yo veo absolutamente inevitable. Pero no puedo dejar de admirar algunos, muy pocos, de esos spots de 20 o 40 segundos, obras maestras de un oficio que está condenado a perder su significación, y que, sin embargo, demuestran una maestría incuestionable. Muchas veces en este foro y en otros he pronosticado la decadencia y la eventual muerte técnica de la «publicidad tradicional», de esa disciplina intrusiva, molesta y en el mundo de hoy, y más aún el que se vislumbra en el futuro, anacrónica, […]

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      • ezequieltrivino@me.com