• 6 de Mayo

    Si ya lo decía yo, caray: cada vez que alguno de mis compañeros de hace unos años me llegaban con algún trasto nuevo tipo zapatófono -uy, anda que no los hubo…- el comentario era el mismo: «¿más trastos para...

  • Si ya lo decía yo, caray: cada vez que alguno de mis compañeros de hace unos años me llegaban con algún trasto nuevo tipo zapatófono -uy, anda que no los hubo…- el comentario era el mismo: «¿más trastos para llevar en los bolsillos…? Jo, yo quiero sólo uno y ya está…» En realidad era comentario de puro meter dedito en el ojo al feliz propietario el nuevo cacharro, pero ya ven ustedes que en algunos casos la cosa ha ido por ahí. Ayer leía que la pobrecita Palm ha sido fagocitada por HP, compañía campeona en la resistencia al desgaste tecnológico junto con IBM y Apple. Ya ven: no somos nadie y menos con carcasa de plástico y componentes taiwaneses. A mi primero se me quitaron las ganas de llevar trastos: me quedé sólo con el móvil en el bolsillo. Luego se me cayó el reloj de la muñeca: ¿para qué tener dos relojes encima…?. Ahora cría moho la cámara, asesinada por las cámaras de los móviles y smartphones. Como le pongan gafas a algún móvil, van a ver ustedes… Pero, volviendo a lo de antes, no somos nadie, nadie, oigan. En otro orden de cosas, léase medios sociales o reporterismo ciudadano (alias «yo también quiero ser Tribulete»), cada vez más corremos el […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós