• 4 de Junio

    Pues venga: sigamos vivos en este puente, que lo prometido es deuda. ¿Saben ustedes que en Bruselas ya no solo se han especializado en chocolates…? Además de otras delicatessen de la cocina bruselense, ahora...

  • Pues venga: sigamos vivos en este puente, que lo prometido es deuda. ¿Saben ustedes que en Bruselas ya no solo se han especializado en chocolates…? Además de otras delicatessen de la cocina bruselense, ahora también andan metidos en el negocio de las cookies. ¿Cómo? Ah, pues verán: la sistemática marcación de navegadores utilizados por los usuarios de internet, una marcación vía cookies (líneas de programación dejadas en nuestro navegador por cualquier sitio web y que sirven para varias cosas: personalizar contenidos, medir…) que está en la base del conocimiento tecnológico de cuántos usuarios distintos acceden a un sitio web, parece que está siendo escudriñada por alguien en Bruselas. Cosas de la vida: la privacidad es un tema delicado y hay quien se pregunta si la privacidad no está en risgo con estas tecnologías de gestión de sitios web. Mmmmhhh, pudiera ser que se estén metiendo en terrenos innecesariamente profundos, pero bien es cierto que es su obligación y se agradece la vigilancia sobre nuestros derechos (postura como ciudadano), aunque preocupa que intenten ordenar más allá de lo razonable sin necesidad (postura profesional). En todo caso, asunto relevante el de hasta dónde puede llegar nuestro control sobre los usuarios digitales. Claro, la siguiente cuestión es si ese control que se realiza sobre la tecnología realmente nos dice […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós