• 8 de Julio

    Caray. No dejo de pellizcarme el antebrazo y nada, que no pasa nada: seguimos destinados a jugar la final del Mundial. Cuando le explique al médico cómo me he hecho semejante destrozo en el antebrazo no me va...

  • Caray. No dejo de pellizcarme el antebrazo y nada, que no pasa nada: seguimos destinados a jugar la final del Mundial. Cuando le explique al médico cómo me he hecho semejante destrozo en el antebrazo no me va a creer, pero ustedes me creen, ¿verdad? La realidad es así de tozuda en ocasiones y en el mundo de hoy la realidad es muy transparente. demasiado. Hace ya un tiempo que corre el mensaje de boca en boca: ojito con lo que metes en tu facebook, que luego la gente cotillea y algunos no son inocentes. Algo parecido ocurre con los tweets que tanto juego nos dan. Ojito con una palabra demasiado ligera: el puñetero mundo digital no te va a dejar borrarla, como mucho deberás retractarte entre lágrimas. Del mismo modo el ejercicio de escritura de blogs es también un asunto delicado. La censura existe, como también los riesgos para la integridad física o profesional del bloguero de turno. Hablar nunca ha sido plato de gusto y menos en público, pero así es la vida: te ponen un micro ante la boca o un teclado bajo los dedos y… Durante un cierto tiempo, al comienzo de escribir este blog, me preocupaba el tema: «a ver si…» pensaba yo todo preocupado. Luego me di […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós