• Los nuevos presidentes.

    He tenido muchos presidentes. Tantos que ahora mismo no sería capaz de recordar sus caras. Si cerrara los ojos les vería de pie en la galería de un museo de cera con sus trajes caros: algunos echándome,...

  • He tenido muchos presidentes. Tantos que ahora mismo no sería capaz de recordar sus caras. Si cerrara los ojos les vería de pie en la galería de un museo de cera con sus trajes caros: algunos echándome, moviendo sus mandíbulas como autómatas y señalándome la puerta sin dejar de sonreír; otros hablando por un rupestre teléfono móvil del tamaño de un zapato y con el nudo de la corbata estrangulándoles. He tenido y padecido tantos presidentes que ya no sé qué hacían en esos despachos: si sólo compraban acciones o si le encargaban a sus secretarias que mandasen el coche a arreglar o quizá alguno (los menos) ascendiendo esa montaña desde la que siempre se ve un trozo de lo que está por llegar. Como todos somos consecuencia de nuestro tiempo me pregunto en qué ha cambiado la misión de un máximo responsable de agencia a lo largo de estos años. Tener una casa en La Moraleja ya no parece ser el objetivo o al menos no del que se habla. La realidad ha traído otros problemas, otras cábalas que solucionar en el silencio enmoquetado de sus despachos. Afortunadamente han llegado otros, los nuevos, los que rehúyen los coches de gama alta y las acciones en un campo de golf, […]

      • Autor
      • luisacebesnavarro@gmail.com