• La plaga de los fascinados online.

    Internet tiene la culpa de muchas cosas. De que nuestro ocio online gane al otro. De que miremos menos nubes y más pantallas. También de que todo huela a nuevo y de que la realidad se haya subido un poco la...

  • Internet tiene la culpa de muchas cosas. De que nuestro ocio online gane al otro. De que miremos menos nubes y más pantallas. También de que todo huela a nuevo y de que la realidad se haya subido un poco la falda: son las mismas piernas de siempre pero ya se sabe lo que pasa con estas cosas. Lo malo, lo peor: la plaga de viejos buscadores de oro que se están desplazando en sus destartaladas carretas online en busca de fortuna rápida. Me sorprende la cantidad de viejos rockeros del negocio que se apuntan a twitter para tenernos al tanto de sus procesos digestivos o del itinerario pormenorizado de las moscas de su imaginación. Están en facebook. Están en redes de negocios virtuales. Están en tiempo real ateridos al vuelo de una supuesta actualidad que les rejuvenece (?). Están hasta en mi sagrada sopa, y eso me empieza a preocupar. ¿Será que al cumplir los cincuenta saltan las alarmas de la finitud del tiempo y llega el momento de las reinvenciones apresuradas: interesarse por los fenómenos musicales underground, coleccionar postal-free de garitos nocturnos, hacerse fotos movidas con el iphone4 y pensar que es lomografía, llevar coleta como hacían los cansinos directores de arte de los ochenta? Uno de estos […]

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      • luisacebesnavarro@gmail.com