• 16 de Noviembre

    Lectores de este blog, como bloguero suyo que soy, les debo una explicación y esa explicación se la voy a dar porque se la debo. En los comentarios a mi anterior post se me recordaba que se nos fue el...

  • Lectores de este blog, como bloguero suyo que soy, les debo una explicación y esa explicación se la voy a dar porque se la debo. En los comentarios a mi anterior post se me recordaba que se nos fue el austrohúngaro favorito de media España, Berlanga. Se nos va quedando vacío el inventario de socarrones profesionales, irónicos de cabecera y desternillantes de la vieja guardia. Ay. También al negocio le afecta que la ironía esté afectada de todovalismo, ese mal que nos ha traido el siglo XXI. Nos cuesta mantener la distancia crítica con el día a día y, por otro lado, miramos con aplastante miopía la rueda de nuestra bici -o de la del de al lado, vaya-como si ahí estuviera la verdad y el futuro. Hagan un ejercicio de sana autoironía de vez en cuando: seguramente sus neuronas darán saltitos de alegría.

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós