• 17 de Noviembre

    Hace ya un tiempo que venía leyendo por ahí la mucha pasta que nos cuesta la tele pública. Me sorprendió incialmente -los  primeros cinco segundos- un nuevo repunte del tema estrella de quienes gestionan...

  • Hace ya un tiempo que venía leyendo por ahí la mucha pasta que nos cuesta la tele pública. Me sorprendió incialmente -los  primeros cinco segundos- un nuevo repunte del tema estrella de quienes gestionan algunas de las cadenas públicas con peores resultados de este país. Ahora ya se entiende todo: está en los papeles y en breve en el Congreso. Bueno: en momentos de carencias económicas todo puede ir al mismo saco. Despilfarro, esa palabra maligna con la que muchas veces estamos queriendo ahorrar hasta lo más básico. Es difícil defender determinados dineros, sobre todo cuando se ve que hay quien no sabe hacer un buen uso de esos fondos, pero en esencia la cuestión es que por ese camino estamos confundiendo velocidad y tocino o, si lo prefieren, servicio público y negocio. Con lo discutible que es que determinados servicios públicos patrimonio de todos deban ser objeto de lucro de gentes en ocasiones poco recomendables. El otro día pensaba en ello mientras veía el típico reportaje estupendo de los servicios informativos de una tele española: pena que la mayoría de quienes debieran sentirse sensibilizados por ese reportaje estuvieran en esos mismos momentos pendientes de si le sale un grano a la reina del papel cutre. Pan y circo. Y un poco […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós