• 14 de Enero

    Me salté el 13 y de cabeza al 14, viernes. Ayer llegué tarde -estos lapsus…- a mi cita con ustedes -mil perdones- y al programa televisivo más esperado de la semana, Los anuncios de tu vida. Lo veré con...

  • Me salté el 13 y de cabeza al 14, viernes. Ayer llegué tarde -estos lapsus…- a mi cita con ustedes -mil perdones- y al programa televisivo más esperado de la semana, Los anuncios de tu vida. Lo veré con tranquilidad gracias a los inventos digitales, aunque lo poco que ví me hizo pensar en el mono de publicidad que parecen tener en la pública. Lógico: compañía imprescindible y no necesariamente odiosa durante más de cincuenta años, la desaparición de la publicidad ha convertido el tema en asunto de estado, como se desprende de las visitas ministeriales de los anunciantes, implicados en conseguir que la cosa se rectifique. Tal vez hubiera estado bien que, entre todos, esto mismo se hubiera vendido -y bien vendido- hace diez años, por ejemplo. Ahora sólo queda desear suerte en el esfuerzo y que no resulte el mismo en que el margen de subida que, según algunos responsables televisivos, les queda a las tarifas televisivas se ejecute a paso ligero para los más significados en las visitas ministeriales. Por cierto que si han seguido atentos al tema habrán observado la multiplicación de pantallas comercializadas actualmente por un gran operador audiovisual como puede ser Publiespaña: tele digital generalista, tele digital temática, tele digital de pago, internet, móviles y pantallas en […]

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós