• 2 de Marzo

    Facebook es culpable. Así lo ha predicado el cardenal Rouco y así parece que es, según una voz próxima a la infalibilidad. ¿El pecado?, fomentar el todovalismo, una peligrosa desviación espiritual. Vaya: como...

  • Facebook es culpable. Así lo ha predicado el cardenal Rouco y así parece que es, según una voz próxima a la infalibilidad. ¿El pecado?, fomentar el todovalismo, una peligrosa desviación espiritual. Vaya: como se entere Zuckerberg… La verdad es que resulta curiosa la atención que repentinamente se presta a la red social -a las redes sociales- y la acusación de socavar los principios morales que tana snetados están en el ciudadano… ¿Seguro…? Miren que me parece que se confunde síntoma con enfermedad, pero bueno. Vale que lo de las redes sociales o, mejor, lo de las personalidades y relaciones sociales virtuales es un campo minado, pero echarle la culpa es como aquello de que el pecado lo provocaban las minifaldas. Ya, claro. Independeientemente de lo que uno opine sobre el tema, lo cierto es que eso del relativismo, vulgo todovalismo, está demasiado incrustado en la mollera popular desde hace demasiado tiempo como para echarle la culpa a quien tiene apenas cinco años de vida. Caray, caray: una institución que mide el tiempo en siglos, preocupada por un fenómeno de apenas cinco años… En fin, disfruten de sus amistades virtuales: pudiera ser que deban responder de ello ante su confesor. Mmmhh… ¿no hay sacerdotes con perfil abierto…? Curioso, curioso.

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós