• Personal Branding Low Cost: Epílogo. O prólogo. Según se mire.

    Estás leyendo el epílogo si eres asiduo, o el prólogo si acabas de empezar, de la primera temporada sobre Personal Branding Low Cost. Este post quiere remarcar un consejo único: tu talento es tu exclusivo y...

  • Estás leyendo el epílogo si eres asiduo, o el prólogo si acabas de empezar, de la primera temporada sobre Personal Branding Low Cost. Este post quiere remarcar un consejo único: tu talento es tu exclusivo y verdadero tesoro. No lo regales. No lo vendas a cualquier precio. Si fabricas para otras marcas, puedes ganar mucho. Pero es más fácil que pierdas aún mucho más.  Y si no, mira lo que les pasó a las siguientes Personal Brands. Ejemplo 1: David Rojo.  Con Ana Rosa Quintana, una marca personal de caché a nivel patrio, se destapó el escándalo de los escritores negros.  Aquellos que escriben una novela para que otro la firme. Aquí el negro fué el sr. Rojo. Que no es negro, sino blanco. O al menos blanco se quedó cuando éste cuñado de AR, abogado, escribió «Sabor a hiel» (título premonitorio). Se destapó un lío de parecidos literales con textos de otros autores, y ahora éste hombre ni es su cuñado, ni es abogado. En cambio, Ana Rosa salió de rositas, vendiendo cifras récord con su obra. Y es que siempre ha habido un tipo que hacía el curro, y otro que se lleva el mérito porque lo sabe vender. Ejemplo 2: Brad Howell, John Davis, Ray Horton y Gina Mohammed. […]

      • Autor
      • Santi Hernández