• Eficacia probada

    Como todos sabéis, la semana pasada se entregaron los Premios Eficacia. Lo pasé muy bien en la gala, a la que hacía algunos años que no iba, y la experiencia, ahora vivida con mi perspectiva de coach, me...

  • Como todos sabéis, la semana pasada se entregaron los Premios Eficacia. Lo pasé muy bien en la gala, a la que hacía algunos años que no iba, y la experiencia, ahora vivida con mi perspectiva de coach, me sirvió para darle vueltas a una idea. Eficacia es uno de mis conceptos favoritos, la verdad. La RAE lo define como «la capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera«. Qué maravilla ¿no? o sea, que podría decirse que la eficacia es la capacidad de cumplir nuestros deseos y esperanzas. Un concepto bien calentito y emocional parapetado tras una palabra que a primera vista transmite frialdad, cálculo y enfoque racional, algo que podría ser discutido, y a las pruebas me remito: Enjuto Mojamuto, Gran Premio a la Eficacia 2011. Caliente, caliente. La cuestión es ¿por qué somos capaces de buscar la eficacia en las campañas, en las estrategias, en las acciones para nuestros clientes, pero nos molestamos tan poco en buscarla en nuestras vidas? Sabemos que la eficacia en el trabajo publicitario es vital para el éxito. Campañas notorias y diferentes que produzcan los resultados esperados e incluso que superen las expectativas puestas en ellas son esenciales para la supervivencia, crecimiento y éxito de las agencias y de los […]

      • Autor
      • titilopez@ondapositiva.es