• 7 de Noviembre

    Siempre se dijo que leer las propias necrológicas o asistir al entierro propio eran placeres sobrenaturales -obviamente- pero comienzan a ser placeres no tan extraños si se entiende por necrológica la...

  • Siempre se dijo que leer las propias necrológicas o asistir al entierro propio eran placeres sobrenaturales -obviamente- pero comienzan a ser placeres no tan extraños si se entiende por necrológica la corriente de tuits y retuits que pueden aparecer si se comunica lo del hecho biológico propio. Miren si no me creen el caso extraño y triste de la joven mallorquina que se ha hecho trending tuiteando su despedida de la vida. Demonios. Es lo que tiene la virtualidad, que no  reconoce ni  lamortalidad ni la vitalidad: usted es un registtro, una cookie, un lo que sea tecnológico. Da lo mismo vivo o muerto, que si su perfil sigue vivo, aleluya. Las redes sociales están llenas de perfiles convertidos en lápidas. mausoleos o simples recordatorios. Dan escalofríos y, vaya, ya van dos posts seguidos con tema macabro en danza: va a ser que lo de los debates electorales marca el subconsciente y yo sin enterarme… Bueno: disfruten del debate de esta noche, mañana lo comentamos…    

      • Autor
      • Jaime Agulló Amorós