• La potencia sin control no sirve de nada

    El otro día me enfadé. Me subió la adrenalina más de la cuenta y me enfadé. Como coach estoy entrenada para gestionar mis emociones, sé que no puedo evitar que aparezcan, pero puedo gestionarlas lo  mejor...

  • El otro día me enfadé. Me subió la adrenalina más de la cuenta y me enfadé. Como coach estoy entrenada para gestionar mis emociones, sé que no puedo evitar que aparezcan, pero puedo gestionarlas lo  mejor posible. Yo sabía que igual que vienen se van y que una vez se hubiese marchado el enfado que sentía, vería las cosas de otra manera, así que tranquilidad y a aguantar la embestida, que luego en frío todo cambia. Lo interesante del tema es que mientras la adrenalina campaba a sus anchas mi mente puso en marcha lo que en coaching llamamos explicaciones tranquilizadoras. Es decir, aquellas explicaciones que nos damos para poner el peso de lo ocurrido en otras personas, las que nos dicen que nosotros no tenemos nada que ver y la responsabilidad (y la culpa) de lo que pasa la tienen otros. Esto es muy humano, sí, pero no sirve para nada. Porque por mucho que nos tranquilicen estas explicaciones  que nos damos a nosotros mismos, lo que ocurre de verdad es que a través de ellas nos colocamos en el papel de víctima, declaramos nuestra falta de recursos para resolver la situación, damos el poder a otros y por tanto nos auto-anulamos. Y, no, eso sí que no, hasta […]

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      • titilopez@ondapositiva.es