• Marketing sensorial

    En plena era del neuromarketing, en la que la piedra filosofal para vender sería encontrar las conexiones existentes entre los estímulos que recibimos y su impacto en nuestro cerebro (y nuestra manera de...

  • En plena era del neuromarketing, en la que la piedra filosofal para vender sería encontrar las conexiones existentes entre los estímulos que recibimos y su impacto en nuestro cerebro (y nuestra manera de actuar) no deja de sorprenderme que sigamos trabajando siempre los mismos sentidos: la vista y el oído. Probablemente sea culpa nuestra: de las agencias de medios (Parece ser que casi todo lo malo que le ocurre al sector, últimamente, es culpa nuestra) y posiblemente tenga mucho que ver con que los medios de comunicación de masas sólo son percibidos por dos de los cinco sentidos que tenemos, pero no deja de sorprender que no desarrollemos más, publicitariamente, el resto.  Es más, de los dos sentidos que podemos trabajar a través de la televisión, el cine o Internet, las marcas, en el 99,9% de los casos, no explotan más que la vista. Más aún, ni siquiera los valores intrínsecos del producto son muchas veces relacionados. Nada más obvio que asociar un perfume a su aroma ¿no? Y, sin embargo, las marcas crean spots que los asocian al erotismo, el glamour o la elegancia sin que importe si el propio aroma tiene algo que ver con estos valores. Sí, sí, ya sé que lo que asocian es la marca […]

      • Autor
      • eduardo.vazquez.diaz@gmail.com