• Pasa a llamarte Alegre

    Por obra y gracia de Frigo un pueblo oscense que se llama Triste pasa a llamarse Alegre. Aparecen los helados y ¡voilá! la alegría se instala en la plaza.  Viéndolo me he preguntado: con este panorama ¿qué...

  • Por obra y gracia de Frigo un pueblo oscense que se llama Triste pasa a llamarse Alegre. Aparecen los helados y ¡voilá! la alegría se instala en la plaza.  Viéndolo me he preguntado: con este panorama ¿qué helados podríamos tomar las personas y las empresas para pasar a llamarnos Alegres?   Quizá podríamos empezar con uno bien grande con sabor a cambio de perspectiva, para empezar a ver soluciones donde antes no las encontrábamos. Luego  un rico bombón relleno de enfoque en lo positivo, que siempre es mucho más abundante que la cobertura de negro enfoque negativo, pero como es lo primero que vemos, pues nos parece que es más. Continuaría con uno de esos de galleta relleno de tres sabores: cohesión, comunicación y selección de roles en función de los talentos. Y para terminar un buen polo con forma de oreja para comprender la importancia de la escucha activa, la escucha sincera a los demás, sean estos amigos, familia, pareja, clientes, proveedores, jefes, empleados, etc.   Me parece a mi que si comiéramos más de estos helados, pasaríamos a llamarnos Alegre mucho antes de lo que pensamos, que falta nos hace. Y además ¡están tan ricos! ¿Te animas a probarlos?   P.D.: Según la consultora Odgers Berndston, un 92% […]

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