• Cambiar de respuesta es evolución. Cambiar de preguntas es revolución

    Especial The&Partnership

    • 29 julio 2022
  • María Álvarez, Managing Director de The&Partnership

    Reafirmar que la transformación digital va mucho más allá de una pantalla de un ordenador, de un móvil, de un DSP o de un CRM es un hecho. Requiere de un cambio sustancial en las compañías de estructura, organización y cultura que, además, esta vez, la sociedad está pidiendo “a gritos”.

    Hemos visto en los últimos años como muchas personas se han replanteado sus vidas y han dejado sus trabajos en pro de la felicidad interna, denominando a este hecho “La gran renuncia”, nombre que personalmente, me lleva a pensar en una película cuya trama se centra en los esfuerzos del actor principal en deshacerse de algo o alguien que le inquieta y le perturba, y que no le deja ni ser feliz ni hacer feliz. Ahí os dejo mi parangón y ¡que cada uno piense y saque sus conclusiones! 

    Las nuevas generaciones prefieren trabajar en empresas que entiendan que su tiempo libre es importante, en las que sus valores estén alineados con los suyos, en dónde el aprendizaje sea un aliciente y la flexibilidad una norma, buscando, ante todo, la felicidad en su entorno laboral. Quien nos iba a decir a nosotros, a los de mi generación X, la que nos quedábamos ensimismados y sorprendidos en el cine viendo El Club de los Poetas Muertos, que los más jóvenes nos sorprenderían haciendo realidad muchas de las conversaciones de tan maravillosa película.

    La famosa cita de Jorge Wagensberg hacen de título y de inspiración a este artículo en el que recorremos cómo vivimos una época en el que nuestra industria tiene un lugar relevante.  Simple, sencillo y al grano. Como las grandes campañas de publicidad

    Y, al mismo tiempo, lejos de esta nebulosa de “búsqueda de la felicidad” estamos viendo como muchas “verdades o realidades” están virando hacia nuevos escenarios que han llegado sin casi darnos cuenta: un panorama mundial cambiante, polarizado, en dónde las fake news estàn en nuestro día a día y las redes sociales están pasando de ser simples lugares de ocio a ser palancas de fricción. El individuo grita por tener en sus entornos digitales la misma privacidad que tiene en sus entornos “reales” y las compañías viven momentos cortoplacistas, puesto que no se pueden permitir el lujo de perder ventas, pero con el retrovisor puesto en todo lo que viene, porque si no se suben al carro, se quedan por el camino. Mucha cosa en muy poco tiempo y mucha prueba y error para avanzar.

    Y nuestra industria, ¿qué? ¿Cómo lo lleva? Muchas nuevas preguntas que contestar en esta nueva revolución social y empresarial en la que estamos inmersos y en la que nuestra industria debe tener un papel relevante.

    He tenido la oportunidad de ser jurado en el Festival de Publicidad de Cannes celebrado el pasado mes de junio y he visto una industria que sí está ahí. Nos hemos transformado y seguimos día a día en ello, al tanto de todo lo que llega y creando valor para ayudar a nuestros clientes y a nuestra sociedad. He tenido la oportunidad de ver grandes casos en los que la sostenibilidad, la diversidad y la inclusión, fundamentales en esta nueva revolución eran eje de grandes ideas y acciones, marcando el camino y la diferencia. También he visto que somos parte ya de ese cambio cultural en el que prevalece el trabajo en equipo, más allá de nuestras organizaciones, por el compromiso de una buena causa, aunando conocimiento y talento para que las ideas se vuelvan aún más grandes y más relevantes. He podido ver excelentes casos en donde, a través de grandes ideas y plataformas creativas se conseguían grandes resultados, en dónde la data y la tecnología eran fundamentales. Y, sobre todo, he podido reafirmar que nuestra industria es una industria ágil, con gran talento, que sabe conseguir lo que muy pocos consiguen: ver las cosas desde otro prisma para hacer nuevas preguntas que nos lleven a nuevos caminos, y así tocar el corazón de los consumidores, conectar valores, marcas y personas, y ayudar a vivir en un mundo mejor.