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    Reflexiones creativas: Free Love

    Raquel Rivera habla sobre la llegada del amor libre a distintas ámbitos en su última columna en ‘Anuncios’

    • Redacción 1 abril 2008
  • Raquel Rivera

    Cuando escucho hablar del amor libre no puedo evitar pensar en Jimi Hendrix tocando el himno americano, (lo que hubiera dado por estar ahí 😉 en aquella auténtica declaración de principios de Woodstock. Un momento histórico donde se demostró a la sociedad americana que aquellos que pregonaban la paz y el amor como forma de vida y mostraban su rechazo al sistema sentían también un compromiso y la necesidad de pertenecer a algo sólido y coherente.

    Casi cuarenta años después de aquella declaración, el amor libre tiene más sentido que nunca. Lo pude comprobar de primera mano en la última edición de Rethink, donde se habló de una nueva generación de consumidores que no sólo comparten ese mismo espíritu de Woodstock, sino también la misma rebeldía e idéntica necesidad de pertenecer a algo.

    La adaptación que muchos sectores están haciendo a esta nueva era del amor libre es ya una realidad. Hace poco leí un artículo sobre tendencias de marketing que analizaba los servicios gratuitos a los que tenemos acceso y cómo esto podía influir en el consumidor y en las marcas. Lo cierto es que estos servicios gratuitos o rebajadísimos son sólo factibles si están sostenidos en un modelo publicitario. Pongo varios ejemplos (y siento que en España no todos los servicios sean tan accesibles como en Estados Unidos o en otros países comunitarios).

    Disfrutamos de un acceso libre a las noticias. Es cierto que la profundidad de la información no es la misma que en un periódico de pago, pero podemos leer las noticias generales o sectoriales de manera gratuita, a través de webs, newsletters, RSS… las podemos leer en cualquier sitio con nuestros dispositivos móviles o incluso en los periódicos de distribución gratuita (un ejemplo de cómo la tendencia on line se amplía a los formatos tradicionales condicionando los modelos de negocio).

    Las llamadas de teléfono son otro ejemplo de esta libertad. Gracias a los servicios de voz sobre IP puedes hablar gratis, o a unos precios bajísimos, a través de Skype u otros servicios como Blyk en Reino Unido, Talkster o Jaxtr, entre otros.

    Viajar tampoco es tan costoso como lo era en el pasado: las líneas aéreas de bajo coste ofrecen algunos vuelos a 0 euros en los que sólo tienes que pagar las tasas y seguros correspondientes. De hecho, sus precios son realmente mucho más bajos respecto a la oferta del resto de aerolíneas tradicionales.

    Otro ejemplo es la música: la distribución gratuita del último álbum de Radiohead, en el que el usuario decidía el precio de descarga a la hora de comprar (consiguió 1 millón de copias vendidas) es otro indicador de esta nueva tendencia. Prince insertó gratis en un diario de Reino Unido una copia de su nuevo disco en primicia y cuando se puso a la venta en UK vendió 3 millones de copias. O el caso de NIN, cuyo creador Trent Reznor dejó a un lado su labor con voz solista para crear un proyecto instrumental en el que se invitaba a los usuarios a descargar el álbum desde internet y después postear sus creaciones visuales dando imagen a los sonidos.

    Existen muchos más ejemplos: servicio gratuito de wi-fi que ofrecen algunos locales, alquiler de cochesanuncio por 1 euro al día, servicio de café gratuito en máquinas de vending esponsorizadas y, por supuesto, la distribución gratuita de muestras de productos (un ejemplo de cómo hay estrategias que llevan funcionando toda la vida y siguen funcionando).

    Usuarios

    Y en esta nueva reedición del amor libre no podemos olvidarnos tampoco de esos usuarios (¿imagináis lo que podría haber sido Woodstock con un “pásalo” en el móvil?) que escriben comentarios, hacen valoraciones, suben imágenes, vídeos, y lo hacen todo completamente gratis.

    ¿Qué esperarán ellos de las marcas? —y en este punto es donde Hendrix empuñaría su stratocaster para tocar el himno— para dejar claro que los usuarios están preparados para el give and take (amor es dar y recibir) y la comunicación con los consumidores es más emocional que nunca.

    Las marcas que han sabido construir ese vínculo reciben a cambio un amor incondicional. ¿Qué puede haber mejor que tus usuarios se sientan orgullosos de serlo? Desde luego hay marcas que lo saben muy bien, es el caso de Apple cuyos resultados podemos ver en youtube: “I love my mac”.

    raquelrivera@anuncios.com

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