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    CdeC: Bendito sea

    César García

    • Redacción 18 noviembre 2010
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    Lo ponemos a parir. Lo criticamos. Lo ensalzamos. Nos apuntamos. Nos borramos. Podían hacer más. Podían hacer menos. Podían cambiar. Podían quedarse como están. Cada uno puede pensar lo que quiera, pero lo que acaba de hacer el Club de Creativos de España demuestra una vez más la gigantesca importancia que tiene para todos nosotros (profesionales de la comunicación y no sólo creativos), la razón de su existencia, la fuerza que posee y la suerte que tenemos todos de que exista.
    Nadie se había atrevido hasta ahora, ningún Club de Creativos de ninguna parte del mundo, ninguna asociación de agencias, ningún organismo profesional, nadie, y nuestro negocio lo necesitaba a gritos.

    El CdeC ha sido el primero en hacerlo y en los próximos años iremos viendo como el resto de festivales del mundo se va sumando a la iniciativa.

    El CdeC ha cambiado las bases de su Anuario y lo ha incorporado a las formas de comunicación del siglo XXI. Insisto, el primero que se atreve a hacerlo.

    A partir del año que viene, si quieren sus socios, el Anuario de la Publicidad Española juzgará ideas y no piezas. Esto, que parece una cosa menor, supone toda una revolución que afecta a nuestro negocio, a nuestra profesión, a creativos, agencias, estudios, diseñadores, fotógrafos, programadores, directores de marketing, brand managers, estructuras empresariales, departamentos de comunicación, anunciantes, marcas, consumidores…

    Por fin, alguien da el paso y nos saca de la farsa que estábamos viviendo, del letargo, de la mentira, de la decadencia. Por fin, alguien coge el toro por los cuernos, asume el riesgo de pérdida de ingresos (ya sabes, las inscripciones..) y nos pone a trabajar en el siglo XXI, con mercados reales, consumidores reales y marcas que tendrán que cambiar para ser aceptadas otra vez. Lo que afecta a toda la profesión, a todos los mercados, a todo el mundo.

    Spots compitiendo con banners, gráficas con virales, cuñas de radio con aplicaciones de iPhone, estrategias de redes sociales con estrategias de marketing directo, de igual a igual, sin distinción de medios o formatos, ¡la cruda realidad! Así es nuestro mercado, así lo consumen nuestros clientes, así se tienen que mover las marcas, así es la comunicación en el siglo XXI. Da igual el medio, el soporte, el formato, lo importante es la idea, la estrategia para conseguir ser aceptado por tu público y la solución creativa que lo consigue.

    Todos nos hemos hartado a decirlo, todas las agencias han cambiado su discurso, todos los creativos lo han aceptado, todos los anunciantes lo saben, todas las marcas lo piden. Todos estábamos de acuerdo y nadie se movía. ¡Tenía que ser el CdeC!
    Y no sólo eso, las nuevas bases del Anuario además reconocen y premian la excelencia en las disciplinas creativas, le ofrecen valor al diseño, a la programación, a la fotografía, a la redacción, a la realización, a la tecnología, etcétera. Que es lo mismo que entender el mundo multidisciplinar y colaborativo en el que vivimos. Que es lo mismo que entender y estimular nuevas formas de intercambio y relación empresarial, alentar nuevas estructuras, incentivar la contratación de grandes talentos que pueden aportar desde fuera parte de la solución al problema.

    No se trata de un cambio en las bases de un anuario de publicidad y ya está. No, se trata de comprender el mundo en el que vivimos, los mercados globales, el papel de las marcas en la sociedad, las exigencias del nuevo consumidor, sus nuevos hábitos y criterios de consumo, el nuevo universo de medios, y la importancia de la comunicación en este nuevo mundo interconectado. Cómo podemos crear valor, hasta qué punto podemos ayudarles en el desarrollo del negocio, de sus productos, qué tipo de ideas podemos ofrecerles, hasta dónde somos capaces de pensar…

    El Anuario del CdeC dejará de ser un muestrario de anuncios para convertirse en un recetario de ideas que han ayudado a cumplir objetivos de negocio para sus marcas.

    El poder de la comunicación es hoy más grande que nunca y ofrece más posibilidades que en ningún tiempo anterior. Como personas, como consumidores de marcas lo sabemos; como profesionales, también, pero hasta ahora nos habíamos frenado a nosotros mismos.

    Ninguna organización empresarial, ninguna asociación, ningún festival de creatividad se había atrevido. Tenía que ser el CdeC quien nos impulsara, quién nos incentivara al cambio.

    Ideas y no anuncios

    Este cambio será bueno para todos porque empujará, incentivará, estimulará a los profesionales a pensar en ideas de negocio y no en anuncios, en estrategias y no sólo en piezas, en comunicación y no sólo en publicidad, en creatividad aplicada a la sociedad que rige el nuevo siglo.

    Lo ponemos a parir. Lo criticamos. Lo ensalzamos. Nos apuntamos. Nos borramos. Podían hacer más. Podían hacer menos., pero lo que acaba de hacer el Club de Creativos de España demuestra la razón de su existencia, la fuerza que posee y la suerte que tenemos todos de que exista. Nuestro trabajo, nuestra profesión, nuestro futuro dependía de que alguien hiciera algo así, y ha sido el CdeC. Bendito sea.

    Las cosas como son: mi agradecimiento (por la valentía y el tino) a Antonio Montero, a todos los presidentes anteriores que han colaborado en la elaboración de las nuevas bases, a la junta, a sus socios y a quien lo hace posible (ya sabemos todos a quienes me refiero). Nos habéis salvado la vida. Ya hay futuro.

    cesargarcia@anuncios.com

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