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    A Alex Taylor le gustan las historias de terror (o el caso del rinoceronte y el fotógrafo endiosado)

    La prestigiosa directora de arte británica habló sobre cómo los problemas y dificultades pueden dar grandes resultados creativos

    • Redacción 8 abril 2016
  • El programa del Día C dice que la ponencia de la prestigiosa directora de arte británica Alex Taylor se titulaba ‘El arte en la dirección de arte’, pero la cuestión es que no puede estar más equivocado, porque la ponente de lo que habló es de terror, problemas, frustraciones y fallos y de cómo todo eso le había ayudado a hacer algunas piezas maravillosas.

    El origen de su charla está, según comentó la ponente en el encargo que le hizo el D&AD de elaborar una ponencia que se titulara Horror stories & Industry fuck-ups (Historias de terror & Cagadas de la industria). En un principio, comentó Taylor, pensó que no había a lo largo de su carrera ninguna situación que pudiera asimilarse a una historia de terror y pensó en decirle al D&AD que buscara a otro ponente que pudiera ajustarse a sus requerimientos, pero más tarde, y cuando empezó a pensar en todos los fotógrafos, ilustradores, cámaras, realizadores o cualquier tipo de colaborador con el que había trabajo, se dio cuenta de que apenas había habido un solo trabajo que hubiera hecho en su vida y que mereciera la pena en que no hubiera habido un gran problema, una aparente dificultad insalvable o alguna “historia de terror”.

    Y puso algunos ejemplos, como cuando veinticuatro horas antes de iniciar un rodaje en África de un spot para el ejército británico, a muchas horas de cualquier ciudad, le dijeron que el actor no había podido viajar y el suplente no hablaba inglés; o cuando el prestigioso fotógrafo de moda Tyen, al que habían contratado para una campaña de Silk Cut, no le dejó entrar en su estudio durante tres días y cuando le presentó el trabajo a ella no le gustaba; o cuando el presupuesto mínimo de una ONG para una campaña la animó a hacer algo que no había hecho, nunca, coger la cámara y hacer las fotos para los originales gráficos.

    Taylor, que desarrolló gran parte de su trayectoria en la Saatchi & Saatchi Londres de la ‘poca dorada (años Ochenta y Noventa), comentó cuan positivas y productivas le habían resultado las pesadillas que le habían ocasionado esas campañas y recordó una frase del máximo responsable creativo de la agencia en aquella época, el gran Paul Arden: “Si trabajas solo a partir de lo que ya conoces, nunca creará nada nuevo”. Y aludió a los altísimos estándares que exigí para cualquier trabajo.

    La pieza que S&S había encargado a Tyen para su legendaria campaña de los cigarrillos Silk Cut es aquella en que el cuerno de un rinoceronte traviesa un sofisticado sombrero forrado de seda morada. Taylor contó cómo, una vez que puedo entrar en el estudio del fotógrafo y comprobar que el trabajo no era lo que ella esperaba y lo que creía que sería aceptable para los altos requerimientos de la agencia, se vio en la disyuntiva de decirle al endiosado Tyen, siendo ella una directora de arte relativamente inexperta, lo que finalmente le dijo, que el trabajo no estaba a a la altura requerida. Taylor contó cómo Tyen se enfadó al punto de destrozar el set a patadas, pero al final el trabajo salió como ella y la agencia esperaban. La ponente aconsejó vehementemente a los directores de arte ser honestos (“es siempre la mejor cualidad”) y no transigir nunca con el trabajo de un fotógrafo, ilustrados, tipógrafo, que no le gustara, con el que no se sintieran identificados, Porque si no os perseguirá siempre la sombra de un proyecto fallido. Hay que ser valientes y decir lo que pensamos”.

    Término diciendo que las historias de terror son seguramente los indicativos de que se está haciendo algo que merece la pena, algo que, como quería Arden, sea realmente nuevo.

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      • Redacción