El mercado publicitario suma un nuevo actor con ambición internacional. Luis Ortiz y Pepe Alamar han puesto en marcha The Human Cannonball, un estudio creativo con estructura europea que integra estrategia, creatividad y producción.

El lanzamiento supone un nuevo paso en la trayectoria empresarial de ambos profesionales, que el pasado año participaron también en la creación de Melic junto a Jairo Ciurana. Ahora, Ortiz y Alamar, que se han desvinculado de Melic, que sigue operando, lideran esta nueva compañía con la que buscan operar en distintos mercados europeos desde una estructura integrada.
La compañía reivindica el valor del riesgo creativo frente a la proliferación de propuestas conservadoras dentro de la industria publicitaria y defiende un modelo orientado a generar impacto a través de la combinación de estrategia, creatividad y capacidad de ejecución, una filosofía que inspira también el nombre elegido para el proyecto.
Un modelo integrado para evitar la pérdida de valor de las ideas
La propuesta de The Human Cannonball se basa en la integración de estrategia, creatividad y producción desde el inicio de cada proyecto. Según explican sus responsables, el objetivo es evitar la pérdida de valor que suele producirse cuando las ideas pasan de un departamento a otro durante el desarrollo de las campañas.
La agencia arranca además con un equipo internacional y multidisciplinar que le permite operar en distintos mercados europeos y gestionar proyectos para clientes internacionales. Entre las marcas con las que ya trabaja figuran Nike, Tinder, SkyShowtime y Bitvavo.
Tinder y Nike, primeras credenciales del proyecto
Uno de los trabajos que acompaña el lanzamiento de THC es la campaña europea de Tinder Say Goodbye to Hellos, desarrollada para la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África).
En paralelo, la agencia ha desarrollado en España dos campañas para Nike. La primera, El latido de Madrid, con motivo de la presentación de la segunda equipación del Atlético de Madrid. La segunda, El Regnat és nostre, lanzada tras la victoria del FC Barcelona Femení en la final de la UEFA Women's Champions League disputada en Oslo.





