Jessika de Freites, supervisora creativa arte, y Andrea Hernando, supervisora creativa copy en Cheil, protagonizan la nueva entrega de El Relevo, la sección que dedicamos a descubrir las opiniones y las vivencias de los nuevos profesionales. Además de en la web Anuncios, puedes encontrar este contenido en el Nº 1748 de la revista.

ANUNCIOS.— ¿La publicidad ha sido lo vuestro desde el principio? ¿Qué formación tenéis?
Jessika de Freites y Andrea Hernando. —Nos conocimos en Madrid, justo al principio de la carrera. Ambas hicimos un doble grado en Comunicación Publicitaria y Audiovisual. Andrea tenía intenciones de ser cuentas porque le encanta el orden, y Jess no soltaba nunca sus cámaras, siempre tenía alguna con ella. Sin saber demasiado, la creatividad para nosotras fue ganando terreno entre festivales, algún póster de concierto y contenido de redes para Disney Channel hasta que conseguimos entrar oficialmente como dupla en nuestra primera agencia de publicidad.
A. — ¿Desde cuándo estáis en la compañía y qué labores habéis desempeñado en ella hasta ahora?
J. F. y A. H.— Este verano cumplimos cuatro años en Cheil Spain y la verdad es que nos ha dado tiempo de hacer de todo. Hemos pasado por campañas 360, con las que hemos trabajado siempre, pero también nos han tocado eventos, pitches muy intensos y diríamos que hasta aprender algo de coreano por el camino. Lo bueno de Cheil es que no te da tiempo a estancarte: por la mañana estamos reunidas con desarrolladores, porque estamos montando una idea con tecnología, en las últimas horas corriendo por el deadline de los jurados en los que participamos y, entre medias, echando una mano al resto del equipo, apareciendo en un vídeo o montando algo con el departamento de retail. Hemos hecho miles de labores distintas desde que estamos aquí.
Lo bueno de Cheil es que no te da tiempo a estancarte
A. — ¿Qué recuerdo se os ha quedado grabado a fuego de vuestro primer día de trabajo en Cheil?
J. F. y A. H.— Recordamos tener la sensación de entrar en un sitio que no se parecía a ninguna otra agencia en la que hubiéramos estado. Ver que la innovación y la tecnología se aplicaban de verdad y no eran solo una palabra en una presentación. Y, sobre todo, pensar lo majo que el equipo creativo que nos recibió. Hemos tenido mucha suerte.
A. — ¿Os costó cambiar el rol dentro de la agencia?
J. F. y A. H.— A nosotras no. Para nada. Fue súper orgánico. El rol que tenemos hoy no tiene nada que ver con el de hace cuatro años. Y seguimos trabajando con intenciones de aprender y asumir más cosas. No es nada fácil ascender en este departamento, pero creemos que lo bueno es que hemos llegado muy seguras de nosotras mismas.
A. — ¿Qué es lo que más os gusta y lo que menos de vuestro día a día?
J. F. y A. H.— Nos encanta aprender constantemente: mucha tecnología, K-culture, IA… aquí pensamos en ideas que no existían antes porque no responden a un formato común. Eso nos mantiene con curiosidad. Lo que menos nos gusta son las sorpresas. Siempre llegan a última hora.
A. — ¿Una campaña, de cualquier época y lugar, en la que os hubiera gustado participar?
J. F. y A. H.— Nos encanta Life Extending Stickers, de Makro. Nos parece una idea brillante por lo simple que es y, sobre todo, porque no es una idea para festivales, sino que tiene un propósito real dirigido a todo el mundo y consigue sacar una media sonrisa.
A. — ¿Una persona que, a nivel profesional, os inspire?
J. F. y A. H.— No somos mucho de buscar referentes imposibles. Preferimos mirar a nuestro alrededor. Nos encanta ver a nuestra red de amigos y excompañeros haciendo cosas increíbles: desde conciliar maternidad y puestos de responsabilidad hasta estar currando a nivel internacional o siendo líderes humanos de los que ya no quedan. Aprender de gente real que mantiene su esencia mientras llega alto es lo que de verdad nos inspira.
A. — ¿Sin qué red social o aplicación no podéis vivir?
J. F. y A. H.— Probablemente un mix de todas, pero si tenemos que elegir: Pinterest y Spotify. Sin música y sin refes no sabríamos por dónde empezar.





