LLYC cerró el primer semestre de 2026 con unas pérdidas netas de 600.000 euros y unos ingresos totales de 53,6 millones, un 17,3% menos que en el mismo periodo del año anterior. La compañía ha revisado sus previsiones para el conjunto del ejercicio tras unos meses marcados por la reorganización de su negocio y la aplicación de medidas para reducir costes.

Según los resultados auditados comunicados por la compañía, los ingresos operacionales se situaron en 40,1 millones de euros, un 12,5% menos que un año antes. El resultado bruto de explotación —ebitda— recurrente descendió un 33%, hasta los 5,3 millones.
La firma atribuye la caída de los ingresos a la transición hacia una oferta integrada de asuntos corporativos y marketing. Según explica, este cambio redujo el volumen de gastos e inversiones que gestiona por cuenta de sus clientes.
Tras la evolución del semestre, el consejo de administración ha situado su previsión de ingresos operacionales para el cierre de 2026 entre 81 y 82,5 millones de euros. La compañía espera alcanzar un ebitda recurrente de 15,5 millones, lo que supondría un crecimiento del 12,3% respecto a 2025. Con estas estimaciones, el margen de ebitda se situaría entre el 18,8% y el 19,1%, frente al 15,4% del ejercicio anterior.
La mejora prevista de la rentabilidad se apoya en un plan de eficiencia cifrado en 8,8 millones de euros y financiado con recursos propios. A finales de junio, LLYC había ejecutado el 82,1% del programa, porcentaje que ascendía al 92,07% a 30 de septiembre. Su objetivo es completarlo antes de terminar el año.
El presidente del consejo de administración, Francisco Sánchez Rivas, señala en nota de prensa que la transformación del modelo de negocio y de la estructura organizativa busca optimizar recursos y simplificar procesos. La compañía prevé que los efectos positivos de estas medidas se reflejen en los resultados del segundo semestre y en 2027.
Por su parte, el socio y consejero delegado global, Alejandro Romero, sitúa entre las prioridades del grupo el aumento de la rentabilidad y la protección del ebitda. Además, anuncia la puesta en marcha de un plan de transformación en Estados Unidos con el que la consultora espera mejorar la rentabilidad de su actividad en ese mercado durante los próximos meses.
A 30 de junio, la deuda financiera neta de LLYC ascendía a 36,2 millones de euros, con una ratio de deuda neta sobre ebitda de 3,2 veces.
La compañía también ha comunicado la salida de Hilario Albarracín, consejero independiente y presidente de la Comisión de Auditoría, por la dedicación que requieren sus otras obligaciones profesionales y personales.





