Mírame, la serie de terror psicológico de Samsung España desarrollada junto a Be a Lion, filial de Mediaset España, para el lanzamiento de Galaxy Z Fold8, consta de tres capítulos: El reflejo, El otro lado y El otro lado del espejo, y gira en torno a un misterioso espejo que conecta dos realidades. Este elemento establece un paralelismo con la pantalla del dispositivo, que se convierte en una ventana hacia otros mundos y nuevas formas de descubrir historias, explican sus creadores. Además, alrededor de la serie se ha desarrollado un trasfondo propio, lleno de pistas, símbolos y preguntas abiertas que invitan a la audiencia a interpretar, teorizar y compartir sus descubrimientos.
La estrategia sitúa a YouTube como plataforma principal de la ficción, con presencia también en Instagram y TikTok como canales de amplificación, y combina una producción audiovisual realizada con dispositivos Galaxy con el uso estratégico de inteligencia artificial.

“Con Mírame, Samsung explora de nuevo el potencial del terror como territorio creativo para integrar tecnología, ficción y cultura digital en un formato adaptado a los hábitos de consumo de las redes sociales”, explican los responsables de la acción.
La serie ha sido presentada en el marco de un evento en el que, además, Be a Lion ha compartido los resultados de una investigación propia sobre terror, atención y entretenimiento: Horror: the unmissable enigme of brand reevance. El informe explora los mecanismos psicológicos y narrativos del género y los aprendizajes que ofrece a las marcas a partir de una pregunta: ¿qué hace que una historia consiga que queramos saber qué sucede después? Entre los resultados del informe, se indica que, aunque el terror provoca miedo, tensión y sorpresa, su capacidad para atrapar al espectador va más allá de estas emociones. “La curiosidad, la anticipación y la incertidumbre hacen que queramos descubrir qué va a suceder, convirtiendo la espera en parte de la experiencia de entretenimiento”. El objetivo, explican los responsables, no es trasladar el miedo a la publicidad, sino entender cómo el entretenimiento puede ayudar a las marcas a captar la atención, generar interés y construir conexiones relevantes con sus audiencias.
Tras la presentación del informe y el visionado de la pieza audiovisual, se abrió un debate sobre el papel de la emoción, la construcción de la expectación y la integración de los productos en las historias para destacar cómo el branded entertainment puede generar “conexiones con las audiencias a partir de sus intereses culturales, sin limitarse a los formatos publicitarios convencionales”.





