Los mupis de KFC y Cheetos Pandilla tienen dos caras. Durante el día, muestran los productos de la colaboración que ambas marcas han lanzado con motivo de Halloween. Pero, cuando cae la noche, la creatividad se transforma: el fondo se oscurece y aparecen fantasmas y murciélagos luminiscentes que parecen cobrar vida en la oscuridad.

Esta es la propuesta de Jungle PS21 para presentar el menú de edición limitada que KFC ha desarrollado junto a Cheetos Pandilla. Se trata de una campaña que convierte el paso del día a la noche en parte de la propia idea creativa y utiliza las posibilidades técnicas de la publicidad exterior para sorprender al público.
El efecto se consigue mediante una técnica de impresión aplicada por primera vez a este formato y que ha sido desarrollada en colaboración con Amvia. El procedimiento combina diferentes capas de tinta sobre una lámina especial de poliéster translúcido que, mediante un juego de retroiluminación, permite que una misma pieza publicitaria ofrezca dos experiencias visuales distintas.

Estrategia de medios
La campaña, cuya estrategia y activación en exterior ha corrido a cargo de Arena Media, estará presente en más de un centenar de ubicaciones de Madrid, Málaga y Valencia.
La iniciativa forma parte de la colaboración entre KFC y Cheetos Pandilla, que traslada la estética de Halloween tanto a los productos como al packaging y la ambientación de los restaurantes. El menú especial incluye la Burger Sobrada Cheetos Pandilla, elaborada con pollo frito, bacon, queso y salsa con sabor al conocido aperitivo; las Patatas Cheetos Pandilla y una salsa en formato XXL.






