• Opinión

    El Sol y sombra; por Mario Sánchez del Real

    Pues mira que intenté no hablar de este tema y pegué patada a seguir en la anterior columna, pero la actualidad está claramente en mi contra, con la penúltima noticia de la AEACP  al respecto de lo acontecido...

      • Autor
      • Editorial de Anuncios
    • 16 julio 2012
  • Pues mira que intenté no hablar de este tema y pegué patada a seguir en la anterior columna, pero la actualidad está claramente en mi contra, con la penúltima noticia de la AEACP  al respecto de lo acontecido en El Sol. Habrá que mojarse, que para eso es verano. Pues a la piscina.

     

    Lo intento, lo intento y vuelvo a intentar, digo, alcanzar a comprender lo sucedido con las agencias primero, sus explicaciones en medio y con su asociación después con el temita de las campañas homenaje. Flamantes ganadoras de dorados y grandes premios de tan antes soleado y ahora sombreado festival. No lo consigo.

    No consigo asimilar que se tome a todo un sector como retrasados mentales al afirmar y defender vehementemente que «no lo sabían", que "no son copiadas", que "se conocían por el cliente", que "se han llevado un gran disgusto", que "no podemos conocer todas las campañas del mundo", o hasta que "no se parecen en nada". Pero están ustedes ciegos compañeros (y compañeras), ¿o es que la ceguera del éxito solar les ha dejado el encefalograma plano? Eclipse solar agudo en sus córneas.

     

    El negar lo obvio a la mayor no hace sino mostrar la total impunidad con la que algunas personas y compañías manejan a su antojo ciertos aparatos del sector, sean estos festivales, asociaciones, concursos o Dios sabe qué tejemanejes varios.  Y se quedan tan anchos. Y los demás, a callar.

     

    El tema no da más de sí, se ha llegado a tocar fondo de una manera alarmante, precisamente en el peor momento, el momento en el que lo oculto, gris y anticuadamente amañado de nuestra profesión, que siempre tuvo claro-oscuros por otra parte, habría que cambiarlo por la absoluta transparencia profesional y la flexibilidad de adaptarnos al momento. Mal momento. Fatal.

     

    ¿Qué credibilidad trasladan ustedes, caballeros del homenaje de la tabla cuadrada, cuando claramente es redonda,  a nuestros clientes, anunciantes, medios y trabajadores del sector? Son ustedes un mal briefing de lo que es el sector de la publicidad. Representan ustedes lo peor que siempre se le atribuyó a la publicidad; el amaño, la ocultación, la puerta de atrás y la mentira. Una mentira que ya clama al cielo al habernos mostrado al mundo entero tan perfectos ejemplos de bajeza moral y ausencia de talento, a través de auténticas fotocopias de ideas de otros.

     

    ¿Así es como ustedes interpretan esta profesión?, mofándose de ella y de paso de todos nosotros, The Others.

     

    No quiero ni pensar antes de que internet nos diera alas para ver y compartir trabajos de todo el mundo, a golpe de señor Google, la cantidad de mentiras y basura que nos han lanzado grandes creativos y agencias como las de ustedes. Pero ahora es distinto, bastan tan solo unas horas para que algunos interesados o estudiosos de la historia festivalera localicen sus fuentes de inspiración, llevados a la fotocopiadora cual apuntes universitarios. Qué mala letra tienen estos apuntes, ¡qué mala letra…!, y bendito sea el Sr. Google por darnos las respuestas en renglones bien rectos.

     

    Fotocopiadora

    No soy un talibán de lo innovador y lo único, pues creo que casi siempre alguien lo ha pensado ya antes que nosotros en algún lugar o momento, y me parece relativamente fácil llegar a ideas o planteamientos creativos similares, o incluso creo aceptable reinterpretarlos de manera que sigan funcionando. Lo veo válido en muchas ocasiones en las que no hay dolo. Pero lo de la fotocopiadora/duplicadora/batidora/aspiradora de ideas no es aceptable.

     

    Y ahora nos juntamos la AEACP, porque estamos consternados, y nos reunimos para aclarar lo sucedido. A grandes males, grandes remedios, ese sería el pensamiento general (y el mío propio), tras la primera señal de que algo iba a cambiar, o al menos un atisbo de esperanza en que se ponía interés en hacerlo . Pues ni una ni otra. Eclipse solar, again.

     

    Salta la sorpresa! Uno de los miembros del comité en un ataque de honestidad anuncia su salida del mismo por desavenencias con los planteamientos de los otros quince de la mesa cuadrada. Gracias Pablo, hay esperanza. Pero poca.

     

    Esto así no tiene arreglo. Si no se acaba con el caciquismo y el obscurantismo de esta profesión, nos la vamos a cargar del todo. Si no hacemos que salgan proyectos, piezas y campañas interesantes con el día a día del trabajo y la confianza de los clientes, no nos las inventemos, porque es una gran farsa que no nos lleva a ningún lado. Honestidad, transparencia y trabajo, mucho trabajo, así sí.

     

    ¿Pero qué creemos que nos pasa en Cannes? Pasa que en otros países ya no pescan trucha en su versión masculina, estos están a la pesca del salmón, por lo menos.  O es que salen de pesca y cazan leones, ¿por casualidad?.

     

    Para estos ríos hacen falta algo más que unas cuantas fotocopias de truchas masculinas. Para pescar leones hay que elevar la calidad de lo que hacemos, en general, no valen algunos trabajos aislados, tiene que ser un cambio muy profundo en nuestra manera de pensar, proponer y sobre todo defender y vender buenos trabajos. También cambiar la manera en la que trabajan las agencias y su inmovilidad atrofiada en los años Ochenta.

     

    Lo han hecho en otros países que hace poco nos parecían de tercera división y ahora nos miran casi por el espejo retrovisor. Así que, qué quieren que les diga, creo sinceramente que yes we can. Hay esperanza. Pero poca.

     

    Piscina

    Dejemos la pesca de la trucha masculina para los pescadores de ríos más llenos que los nuestros y demos un empujón para que se tiren a la piscina a los clientes, marcas y anunciantes, que bastante paraditos están ya como para darles la sensación de que lo poco que hay solo lo sabemos fotocopiar.

     

    Y por cierto, ahora que llega un periodo de reflexión veraniega, no dejen de tomarse ustedes, además de buenos baños de agua fría que ayudan a activar el riego sanguíneo, incluyendo el cerebral, un buen sol y sombra. Aunque yo soy más de tinto de verano.