• Opinión

    JASP, una profecía publicitaria

    Pedro A. García. El otro día llevé a vinilar una furgona  a Leganés. A las 7.30 el bar del polígono industrial es como una teleserie celtíbera. Los currantes toman el desayuno y se preparan para una jornada de...

      • Autor
      • Editorial de Anuncios
    • 28 febrero 2012
  • Pedro A. García.

    El otro día llevé a vinilar una furgona  a Leganés. A las 7.30 el bar del polígono industrial es como una teleserie celtíbera. Los currantes toman el desayuno y se preparan para una jornada de frío siberiano frente al lineal de ansiolíticos de emergencia (Carlos III, Magno, Terry, Soberano, Esplendido, Veterano). Mientras, en la tele sobre la máquina del tabaco, los ministros del ramo explican cómo van a recortar gastos y  cómo a pesar de la reforma laboral, el paro va a seguir subiendo. Nuestros líderes han  pasado del optimismo antropológico a transmitir negrura cósmica, paralizando al personal, poniéndole un nudo en el estómago y un candado en la cartera. Parece que las fórmulas para salir de la crisis como Dios manda pasan todas por ahorros y recortes, por convertir a esta vida en un valle de lágrimas a cambio de hacer méritos para la otra.

    La gran bestia negra, el Voldemort innombrable  que condiciona y explica el comportamiento de ciudadanos/consumidores, es el temor a quedarse sin curro. A ingresar en el club de las  540.000 familias en las que nadie trabaja y que ya no reciben ningún subsidio.  Uno de mis  ex jefes más inteligentes  decía que la Responsabilidad Social Corporativa era algo que las empresas hacían simplemente al funcionar y cumplir las leyes, por ejemplo contratando personal (con la excepción probable de los  consejeros de las cajas).  Mi ex jefe  era, es, un visionario.  Si hoy en día alguna empresa va y contrata gente, o saca del pozo a alguna de esas 540.000 familias se ha ganado el cielo y el .org.

    Lo mismo que los autónomos, cuando pagan sus cuotas y contratan un empleado. Esos si que son héroes, incluso más que  los futbolistas del Mirandés o los de la Roja, aunque es mas fácil que le pongan una calle a Del Bosque que a un empresario. A cambio,  salen con más frecuencia en el Intermedio de Wyoming o en los chistes de Forges, con tripa, puro y chistera.

     El otro día conocí a dos, de esas a quien la gente mira de reojo, entre cuchicheos y codazos cuando las ven por la calle «…míralas , por ahí van…a quién se le ocurre…¡empresarias!». Se llaman María José y Anabel y hace tres meses montaron Capitulo 8, una librería café. Con un esfuerzo épico van  y pagan sus cuotas de autónomo, el alquiler de su local, convocan eventos y presentaciones y casi seguro que salen adelante. Con un par.

    Curriculum

    La campaña del  Renault Clío JASP de 1994, Joven Aunque Sobradamente Preparado, fue profética  sin pretenderlo: según los datos  de Adecco, algunos jóvenes borran hoy de su curriculum masters o carreras cuando optan, tal vez erróneamente, a trabajos para los que están sobrecualificados. JASP hoy también podría ser  Joven Aunque Sin Preparación, mira  si no el síndrome Villacañas  por el que cientos de estudiantes cambiaron las aulas por el taller, al calor especulador y pirotécnico de Españistán, y ahora necesitan formación para salir de un limbo en el que han desaparecido las puertas. A lo mejor padecemos otro síndrome, el JAEP ( Joven Aunque Erróneamente Preparado).

    Los infantes hispanos,  con la nueva  Educación Cívica y Constitucional, corren el riesgo de convertirse en parados ejemplares. Tal vez  habría que enseñar a nuestros hijos Educación para la Empleabilidad y el Emprendimiento«. Empleabilidad, explicándoles como formarse permanentemente, hacer regates funcionales  y zambullirse en la movilidad geográfica. Y emprendimiento para eliminar el miedo patológico al fracaso y promover el reconocimiento social del empresario. El sabio inefable Punset anuncia pan de molde, pero también constata que el sistema educativo convencional no nos ayuda a encontrar trabajo (ni a ser felices). Por eso de la mano de Linda Lantieri, promueve el aprendizaje social y emocional en los colegios: la focalización de la atención, la solución cooperativa de conflictos, la gestión de las emociones como el miedo, la tristeza, o la rabia.  Claro que esto es bueno no solo para los alumnos, sino también para los docentes, políticos, futbolistas y público en general.

    Alguien dijo que quien entra en la universidad, sale del mundo. Solo así se explica la actitud  de beligerancia activa hacia la empresa que a veces se manifiesta en las aulas de la pública. En Estados Unidos, un 70% de los universitarios quieren ser empresarios y aquí, depende de la fuente, como máximo un 20 %. Lo que muchos quieren ser es funcionarios, a pesar de  que se va convirtiendo en una profesión de riesgo. La continuidad en el trabajo es un valor en extinción en todos los oficios, con la excepción, aparentemente, de los pilotos de Iberia.

    A lo mejor el objetivo de convertirse en funcionario tiene una segunda derivada más inteligente de lo que parece: es un buen trampolín para entrar en política, que al final es una carrera bastante segura y de muchas posibilidades. Y desde ahí se puede, si no acceder, al menos regular y ordenar el mundo empresarial.

    Son precisamente estos políticos los que intuyen que la internacionalización  es la palanca para  activar la economía,  y que la promoción de la marca España es una formula para ayudar a que las pymes  celtíberas triunfen  en la exportación de tangibles e intangibles, pepinos y cultura.  Por eso, el 25 de enero pasado se han reunido con las 30 grandes empresas españoles para recabar el consenso privado en el impulso de este empeño. Las  empresas que salen en la foto representan casi un 70% de las exportaciones españolas. Los anfitriones del encuentro se olvidaron en un primer momento de Zara, probablemente la marca española más potente a nivel global. (La ausencia de la exitosa empresa gallega del top of mind ministerial, a lo mejor se puede explicar porque solo usa en su comunicación algunos grados de los famosos 360º, pero eso ya es otra historia).

    Terruño

    Ojalá aparezcan en la siguiente foto coral de los campeones exportadores miles de pymes, que lo mismo que nuestros estudiantes pueden asimilar la cultura de la movilidad, sean capaces de despegarse del terruño y de quitarse las anteojeras estatales o autonómicas.  Si no fuera por el mantra  «ahorrar y recortar….Ommm», seguro que los cuatro ministerios implicados financiarían  una potente campaña global de promoción de la marca España para dar cobertura a esta cruzada exportadora. Esperemos que no se la terminen encargando a BBH, Droga5 o Santo.

    pedroagarcia.wordpress.com