• Opinión

    ‘Social commerce’, el matrimonio entre redes sociales y ‘e-commerce’; por Sandra Sotelo

    Reconozcámoslo, por mucho que vivamos conectados a internet veinticuatro horas al día, siete días a la semana, desbloqueemos la pantalla de nuestros smartphones 156 veces al día de media y busquemos...

      • Autor
      • Editorial de Anuncios
    • 8 julio 2015
  • Reconozcámoslo, por mucho que vivamos conectados a internet veinticuatro horas al día, siete días a la semana, desbloqueemos la pantalla de nuestros smartphones 156 veces al día de media y busquemos información de la mayoría de los productos y servicios que tenemos intención de adquirir, la recomendación de un amigo o un conocido siempre tendrá un poder de influencia y prescripción muchísimo mayor que el que puede tener una empresa, marca o incluso un influencer u opinion leader. De hecho, el poder de recomendación de un amigo es cuatro veces mayor que el poder de prescripción de una marca.

    Por ello, es en las redes sociales donde compartimos nuestros mayores deseos, los productos que hemos comprado, los viajes que hemos vivido o los restaurantes en los que hemos disfrutado, y es en las redes sociales donde pedimos consejo o tenemos en cuenta los que nuestros amigos o contactos están a su vez compartiendo. Y es de aquí, de la conexión existente entre estar constantemente conectados a internet y a las redes sociales y el poder de influencia de nuestro entorno cercano en nuestras decisiones de compra, de donde surge el social commerce, definido como una ramificación del comercio electrónico que tiene como objetivo aprovechar y maximizar las interacciones sociales en medios y redes sociales para ayudar en la compra de un producto o servicio y que se desarrolla antes, durante y después de una compra. Por tanto, s-commerce no significa tan solo vender productos en una red social, sino que engloba una amplia gama de opciones que incluyen, entre otras: compras en grupo, compras sociales, aplicaciones móviles, características sociales al proceso de compra como integración de botones sociales para fomentar el social sharing y tiendas integradas en redes sociales.

    De hecho, según el último Barómetro de Social Commerce, realizado en 2014 por Social Buy y que nos habla de las ocho claves del social commerce en España*, de las marcas que ven en las redes sociales un canal de venta, un 55,1% de las empresas ofrecen nuevos productos o servicios en redes sociales, un 44,2% lanza ofertas y promociones especiales y tan solo un 18% lo utiliza las redes sociales como canal de venta.

    En cuanto a las redes sociales más utilizadas en España, Facebook y Twitter se asientan como las preferidas por los usuarios en la práctica del social commerce, seguidas por YouTube y Linkedin; recientemente destaca Instagram, que se acerca a Pinterest como nuevo canal con potencial de venta.

    Por todo ello, el social commerce se afianza como una de las tendencias que recibirá más atención por parte de agencias y marcas y recogerá un mayor crecimiento en los próximos años, siendo un 64% de las empresas españolas las que valoran positivamente el uso del s-commerce como nuevo canal de venta dentro de su estrategia comercial.

    Botones

    Una muestra de ello es el anuncio realizado este mes por el que Pinterest hace su inclusión oficial en el s-commerce, incluyendo un botón para hacer compras dentro de la aplicación, y digo oficial ya que desde hace más de dos años Pinterest es la red social que en Estados Unidos mayor tráfico cualificado genera a los e-commerce en términos de ratio de conversiones a compra. De ahí que ya disponga de más de dos millones de artículos a la venta y que parte de su modelo de negocio sea claro y se base en que las marcas y/o tiendas online remuneren por cada clic o cada venta que la plataforma social les genera.

    Pero no solo Pinterest ve en el social commerce un claro camino por recorrer y de construcción de su modelo de negocio, sino que la mayoría de redes sociales han emprendido este mismo camino antes o después: hace unos días lo hizo Instagram, que al igual que Pinterest anunciaba que añadía el botón de Comprar ahora, y antes de ellos Twitter en 2014, con la integración en los tweets promocionados de botones de compra. Pero el primero fue Facebook, cuando en 2012 anunció el lanzamiento de Facebook Gifts, un servicio de envío de regalos reales a tus amigos de la propia Facebook que finalmente solo se quedó en una prueba en Estados Unidos.

    En definitiva, la reflexión de nuevo se centra en que el juego sigue siendo el mismo y el ser humano demuestra que es un ser social, pero las reglas del juego están cambiando y nuestro reto sigue siendo saber interpretarlas para ganar la partida y para ello vender sin vender y utilizar el poder de prescripción de los entornos cercanos al consumidor en las redes sociales será una ficha clave.

    Sandra Sotelo es directora digital de OMD España