Hace unos meses escribía en estas páginas, con motivo del 45 aniversario de Anuncios, un artículo titulado “Ojalá vivas tiempos interesantes”. Lo hacía en pleno nacimiento de una nueva realidad empresarial tras la integración global entre Omnicom e IPG. Hoy, ya en mayo de 2026, el tiempo de la expectativa ha quedado atrás. Ahora hablamos desde los hechos.
El éxito de la integración ha dado lugar al mayor grupo de marketing, medios, data y comunicación del mundo y también al mayor grupo de medios a escala global, europea y española. Son magnitudes extraordinarias. Pero quiero insistir en algo importante: el tamaño tiene mucho valor, sin duda, y lo tiene más aún cuando se convierte en mejores soluciones, nuevas capacidades y más oportunidades para clientes y personas.
Y precisamente eso es lo que está ocurriendo.
Porque el mercado ya no nos pide simplemente comprar medios mejor. Nos pide ayudar a crecer en un entorno más fragmentado, más automatizado y mucho más competitivo, convirtiendo nuestras recomendaciones y ejecución en auténticas palancas de crecimiento para el negocio del cliente.
Durante años la industria se multiplicó en plataformas, datos, tecnologías, partners y especialidades. Hoy muchos anunciantes empiezan a pedir justo lo contrario: menos complejidad, más integración, más velocidad, más capacidad de ejecución y más impacto real en negocio.
Ese es el verdadero sentido del salto que hemos dado.
La industria está entrando en una nueva etapa. Ya no competimos únicamente contra otras agencias de medios. Competimos también contra plataformas tecnológicas, consultoras, soluciones SaaS, modelos de inhousing y una inteligencia artificial que automatizará una parte creciente de la planificación, la producción, la optimización y la medición.
Y precisamente por eso las grandes media companies vuelven a tener una enorme relevancia estratégica para los clientes y sus cuentas de resultados.
Porque en un mercado donde todo se acelera, los clientes necesitan socios capaces de conectar capacidades, tecnología y el mejor talento para acompañarlos en la consecución de resultados concretos de negocio.
En Omnicom Media damos respuesta a esas necesidades con infraestructuras propias como Omni+ y Acxiom, que nos permiten unificar identidad, data, IA y ejecución en un mismo sistema operativo de crecimiento. Una ventaja competitiva que conecta estrategia, planificación, activación y medición de forma continua, con más velocidad, precisión y capacidad de impacto para nuestros clientes.
La escala vuelve a importar, probablemente más que nunca. Pero no como argumento de poder. Importa como capacidad de negociación, acceso, inteligencia, talento, tecnología y ejecución. Importa para simplificar la complejidad y transformar datos y tecnología en ventaja competitiva real para nuestros clientes.
Eso es exactamente lo que hemos construido en Omnicom Media España.
Hoy Omnicom Media España ya no es una integración en curso ni una promesa pendiente. Es una compañía unida, plenamente operativa y enfocada en el mercado. Una plataforma de capacidades conectadas con cinco agencias complementarias –OMD, PHD Media, Hearts & Science, Initiative y UM– junto a disciplinas transversales en analytics, data, tecnología, investment, commerce, contenido, influence marketing, experiencia de marca e inteligencia aplicada.
Pero la clave no está solo en la suma. Está en la conexión.
Cuando conectas talento local y escala global, herramientas y uso aplicado de IA, commerce, poder de compra, data propietaria, medición avanzada y cercanía real con los equipos de cliente y los partners de medios, dejas de operar como una agencia entendida en el sentido tradicional. Te conviertes en una plataforma de crecimiento.
La inteligencia artificial está acelerando esta transformación de forma radical. Ya no hablamos de una conversación de futuro. La IA está redefiniendo cómo se planifica, se activa, se optimiza, se mide y se escala la comunicación de las marcas y su relación con consumidores actuales y potenciales.
Eso obliga a todas las compañías del sector a tomar una decisión: limitarse a automatizar procesos o utilizar la tecnología para aumentar radicalmente el valor que aportan a sus clientes.
Nuestra ambición es la segunda, sin olvidar la primera.
Creemos que, en una industria donde muchas tareas tenderán a automatizarse, el criterio, la experiencia y el talento humano serán todavía más importantes. La tecnología tiene sentido cuando amplifica la capacidad de las personas y ayuda a nuestros clientes a tomar mejores decisiones con más velocidad y precisión.
Por eso estos meses han sido tan importantes.
La integración de dos organizaciones con tanta historia y talento exigía mucho más que diseño organizativo o instrucciones desde HQ. Exigía liderazgo local, capacidad de traducción a nuestra realidad, serenidad, rigor y una enorme capacidad de escucha y ejecución.
Y en España teníamos muy claro qué queríamos proteger: el negocio de nuestros clientes, la estabilidad de nuestros equipos y la velocidad de transformación necesaria para competir mejor, tanto local como internacionalmente.
A la vista están los resultados. Hemos renovado y extendido contratos con prácticamente la totalidad de la cartera combinada de clientes de IPG y Omnicom en España (+300 clientes). Hemos ganado más nuevo negocio que nunca (+200 millones de euros). Y seguimos ampliando el peso de servicios de valor añadido vinculados a data, tecnología, analytics, digital, commerce, content y proyectos de transformación.
Pero ninguna estrategia funciona sin personas y cada una de ellas merece ser tratada con dignidad.
Hablamos de más de 1.100 profesionales en España. Personas con trayectorias, culturas y experiencias distintas que hoy forman parte de una misma ambición colectiva. Con unidad en la diversidad. Con unión sin uniformidad.
Por eso hemos dedicado tanta energía a la cultura, al desarrollo y a la comunicación interna. Porque el alto rendimiento y el humanismo no son incompatibles. Bien dirigidos, se refuerzan.
La cultura del esfuerzo sigue siendo el puente entre lo que sueñas y lo que acabas consiguiendo.
Hace unas semanas celebramos nuestra primera gran fiesta conjunta como Omnicom Media España. Más de mil personas reunidas en Madrid. Fue mucho más que una celebración. Fue la constatación de que una compañía también se construye en los vínculos, en la confianza, en el disfrute y en el orgullo sano de pertenecer a algo valioso.
Aquella noche inolvidable repetimos todos juntos una idea sencilla: 2025 fue impulso. 2026 es salto.
Saltar significa asumir la oportunidad y la responsabilidad que este momento nos ofrece. Preguntarnos cómo servir mejor al cliente. Cómo ayudar más a nuestros equipos. Cómo crecer sin perder el alma. Cómo combinar exigencia, ambición y humanidad en una misma compañía.
Siempre he pensado que la cultura no se declara. Se vive. Se demuestra cada día en cómo lideras, cómo decides, cómo tratas a las personas y cómo respondes, tanto en los momentos de celebración como cuando llegan las dificultades.
Hoy Omnicom Media España está en marcha. Con estructura, capacidades, ambición, humildad y hambre de futuro.
No hemos venido a administrar una posición. Hemos venido a elevar el nivel de lo que una compañía de medios puede aportar hoy a sus clientes, a sus equipos y al mercado. Estamos viviendo tiempos apasionantes. Y, sinceramente, apenas estamos empezando.
David Colomer es CEO de Omnicom Media España

