Si llevas tiempo en esto, recordarás que nadie llegó a firmar nada. Tú publicabas, Google indexaba, Google te mandaba visitas y tú vendías publicidad contra esas visitas. Un trueque sin contrato, sin cláusulas y sin fecha de vencimiento, sostenido durante casi tres décadas por la única condición que lo hacía funcionar: que la parte que enviaba el tráfico siguiera teniendo algún interés en...
es el medio líder en notoriedad y credibilidad en el sector de la Publicidad y el Marketing y el más leído.
Contenido exclusivo para suscriptores de pago.
Si ya tienes una cuenta Inicia sesión
Si no tienes una cuenta Suscríbete

