Sin conocerse en este momento el nombre de la persona sucesora en su cargo, ni si este será amortizado, Ogilvy ha informado sobre la salida de su consejera delegada en EMEA, Patou Nuytemans, profesional que acumula una trayectoria de más de tres décadas en la agencia creativa del grupo WPP. La directiva permanecerá mantendrá su cargo hasta finales de mayo con el objetivo, se indica, de garantizar una transición ordenada.

Resulta preciso mencionar que no se han ofrecido detalles con respecto al futuro profesional de la directiva, ni tampoco sobre por qué se ha producido su salida.
Nuytemans inició su carrera en la operación belga de Ogilvy en 1993, especializándose en marketing directo antes de asumir responsabilidades internacionales. Fue directora de servicios al cliente para IBM en París y ocupó roles clave como global knowledge manager en Nueva York.
Posteriormente, lideró la transformación digital de la compañía como chief digital officer para EMEA durante más de 15 años, contribuyendo a posicionar a Ogilvy como una agencia digital-first. También lideró la adquisición y expansión global de Social.Lab en 2013.
En 2017, como CEO de Memac Ogilvy, impulsó el crecimiento a doble dígito de la red en Oriente Medio y norte de África, adaptando la oferta a las necesidades culturales y de negocio de la región. En 2021 asumió su actual responsabilidad como CEO del negocio de la compañía en EMEA.
A lo largo de su carrera, Nuytemans ha trabajado para anunciantes como IBM, Microsoft, Vodafone, Nestlé, Unilever, Nespresso, British Airways, IKEA y The Coca-Cola Company, entre otros.
La visión de Patou Nuytemans
Hace ahora dos años, Patou Nuytemans recibió a Anuncios en la oficina de Ogilvy en La Matriz de WPP para conversar acerca de su visión de la industria. En su opinión, “las marcas están prestando más atención que nunca a la importancia que la creatividad tiene para sus negocios. Creen que la creatividad realmente puede impulsar su crecimiento”.
A pesar de defender que el peso de la creatividad es mayor, Nuytemans reconocía que la capacidad de esta disciplina para transformar negocios continuaba sin estar bien remunerada. El modelo que desde bien atrás en el tiempo domina en el mercado es el de pagar a las agencias en función de la cantidad de tiempo que se dedica a un proyecto. “No nos pagan por las ideas que tenemos o el impacto que generan estas ideas. Y esto es un problema”. En su opinión, “tenemos que ser remunerados de una manera que nos permita invertir en talento. Creatividad significa talento”.





