Las abuelas de OpenAI, que ya protagonizaron una campaña de publicidad de la compañía tecnológica el pasado mes de julio, vuelven a tomar la palabra para comunicar a la audiencia que ya no se trata solo de conversar con la inteligencia artificial, sino de pedirle que se ponga manos a la obra. Esa es la propuesta de Get Stuff Done With ChatGPT Voice, un proyecto in-house con la que la organización presenta las posibilidades de su herramienta de voz para resolver tareas cotidianas.
Creada por el equipo interno del anunciante, la creatividad recupera a las protagonistas de una campaña anterior y da un paso más en el relato. Si aquellas primeras escenas buscaban familiarizar al público con la experiencia de hablar con ChatGPT, ahora las palabras se convierten en peticiones tan diversas como consultar duplicaciones en la cuenta bancaria, desarrollar una página web o agendar una cita.
La elección de las protagonistas es precisamente uno de los grandes argumentos de este proyecto. Frente a una tecnología que puede resultar compleja o distante, la campaña sitúa rostros y situaciones reconocibles. Las abuelas de OpenAI sirven así de hilo conductor para presentar la inteligencia artificial como una ayuda que puede encontrar su espacio en las rutinas del día a día.
Actualización del servicio
El lanzamiento acompaña una actualización de ChatGPT Voice. OpenAI ha comenzado a desplegar dos versiones del nuevo modelo de voz entre usuarios de todo el mundo y prevé abrir después el acceso a desarrolladores mediante su API.
Según se explica desde la compañía tecnológica, las peticiones que requieren búsquedas en internet, razonamientos más avanzados u otras tareas complejas se derivan en segundo plano a GPT-5.5, el modelo encargado de resolverlas en estos momentos. Mientras tanto, la conversación sigue su curso, pues el asistente trabaja sin obligar al usuario a detener su discurso.





