• Opinión

    La agencia de publicidad nunca morirá; por Breno Cotta

    Tal vez sea solo yo, pero creo que las revistas están tratando de asustarnos. Hasta la fecha, ha habido millones de artículos sobre la desaparición de las agencias de publicidad tal y como las conocemos. Hay...

      • Autor
      • Editorial de Anuncios
    • 14 julio 2014
  • Tal vez sea solo yo, pero creo que las revistas están tratando de asustarnos. Hasta la fecha, ha habido millones de artículos sobre la desaparición de las agencias de publicidad tal y como las conocemos. Hay cientos de predicciones de que Google va a tomar su lugar. Incluso hay un artículo que plantea si los directores de arte y redactores todavía existirán dentro de diez años.

    No es precisamente la manera más alentadora de encarar un nuevo año publicitario después de Cannes, ¿verdad? Y para aquellos que se gastaron miles de euros en escuelas de Publicidad, me imagino que las predicciones de que sus carreras están llegando a su fin pueden ser algo bastante desalentador. Entonces, ¿cómo vamos a lidiar con la sensación de incertidumbre que se ha vuelto tan común en nuestro negocio? ¿Cómo se puede mantener la motivación, mientras somos los primeros en la lista de especies que están en peligro de extinción corporativa?

    Con el futuro tan sombrío como nos lo ponen, creí que debería hacer algo más que sentarme a esperar a que el techo se caiga. Así que decidí recopilar algunos pensamientos. Toda una década antes.

    Cómo no volverse obsoleto como agencia de publicidad

    Creemos un ambiente sin agendas. Si tu agencia o grupo no actúan como un equipo, habrá pocas esperanzas de poder hacer un buen trabajo. Un consejo: nunca aceptemos el quedarnos impasibles ante nada. Tengamos la decencia de pelear hasta que alguien gane.

    Reconozcamos que los diferentes soportes requieren diferentes tipos de habilidades. No podemos esperar que todos los directores de arte y todos los copys sean expertos en todos los medios. Al igual que en la medicina, a nuestra industria le vendría bien tener más especialistas.

    Seamos más paranoicos e inseguros. Cualquiera que haya trabajado conmigo sabe que tengo esto bajo control. El hecho de que el trabajo esté vendido no significa que esté terminado. Si todavía no ha salido al aire, todavía hay una oportunidad para hacerlo más grande y mejor. La duda es algo maravilloso.

    Busquemos cómo idear nuevas formas de utilizar viejos soportes. Los trabajos más brillantes siempre hacen que nuestra industria dé un paso adelante. Pensemos que cada proyecto es una oportunidad para lograr eso. ¿Recuerdas la campaña de Preparados, listos, ya de la Once? Yo estuve mucho tiempo pensando por qué no se me ocurrió a mí. Creemos nuevos procesos. Los líderes creativos también deben convertirse en inventores de procesos. Tengamos en cuenta que para crear campañas como la de Voyeur de HBO, BBDO Nueva York pasó semanas intentando averiguar la logística de cómo implementarla. Tuvieron que volver a reinventar su propio proceso antes de que pudieran volver a reinventar los soportes en los que salían.

    Empecemos el día turbios. En el momento que te sientas cómodo o pienses que tienes todas las respuestas, dejas de ser un creativo y empiezas a convertirte en un títere.

    Aprendamos a decir «no». No importa lo cool que se vea una gran marca en tu lista de clientes. Si no hay gente adecuada en el lado del cliente, todo se va al garete. Démonos el lujo de trabajar con grandes clientes en vez de con grandes marcas.

    Nunca olvidemos que el propósito de nuestro negocio es el de crear ideas que resuelven problemas. Tenemos que mirar hacia adelante siempre. Porque mientras ciertas publicaciones se encargan de vaticinar que nuestra profesión está en extinción para vender más números, nosotros tenemos que seguir vendiendo todo lo demás.