• Opinión

    ¡odio volver a mi trabajo de publicidad!

    Sí, ya ha terminado otro verano más. Y otra vez muchos han acabado su última semana de vacaciones completamente rayados haciendo la cuenta atrás mental de lo que les quedaba para volver al curro. Este mes, la...

    • 8 septiembre 2016
  • Sí, ya ha terminado otro verano más. Y otra vez muchos han acabado su última semana de vacaciones completamente rayados haciendo la cuenta atrás mental de lo que les quedaba para volver al curro. Este mes, la mayoría de los que trabajamos en publicidad y marketing volveremos a nuestros puestos de trabajo para encarar lo más motivados posible el que se espera sea otro año muy complicado para la profesión. ¿Mola, no? Lo que aparentemente son unos días de descanso acaba suponiendo un auténtico drama para muchísimos de los profesionales de este sector, que afrontan el regreso a sus puestos de trabajo como si de una maldición bíblica se tratase, por lo que puede ser un buen momento para que nos cuestionemos el porqué de este trauma, teniendo en cuenta que gran parte de nosotros hemos estudiado Creatividad, Marketing o Publicidad en la universidad, hemos completado nuestra formación con algún MBA en alguna universidad privada o en una escuela de negocios y en definitiva, hemos gozado del privilegio de poder decidir nuestro rumbo profesional de manera absolutamente vocacional.

    ¿Sabías que los empleados de Pixar no tienen contrato fijo y aún así su trabajo es una pasada? En un modelo de organización que aquí sonaría a marcianada, allí trabajan los que realmente tienen ilusión y ganas por hacerlo, por voluntad propia y compromiso personal con la compañía, sin dar prioridad a sus derechos laborales. ¿Alguien se imagina este modelo en nuestro país? Hay que reconocer que muchos de nuestros clientes no molan tanto como Buzz Lightyear, Nemo o Wall-e y que en Europa en una agencia de publicidad de tamaño medio o pequeño llegar a ese grado de motivación no es nada fácil: a pesar de estar oficialmente sujetos a contratos de ocho horas diarias, nadie se marcha de la agencia hasta bien entrada la tarde, sin contar las presentaciones a concursos, cuentas problemáticas con modificaciones de última hora o briefings tardíos a resolver en tiempo récord que suponen un alargamiento de la jornada laboral hasta altas horas de la noche. Si a eso unimos la delicada situación económica del sector en los últimos años, la continua amenaza de despidos flotando en el ambiente y un ritmo de producción absolutamente frenético falto de cualquier tipo de planificación, nos encontramos con que sólo con una voluntad vocacional de hierro se puede sobrellevar el día a día de la profesión manteniendo cierto grado de ilusión.

    Y es que volviendo a retomar el ejemplo del universo laboral de Pixar, la clave para diagnosticar correctamente el porqué del estado depresivo de nuestro sector está en la motivación. La falta de ella de forma casi definitiva en nuestro sector está haciendo que cada vez más profesionales aborrezcan su agencia y detesten su profesión. La falta de ilusión y de interés por el trabajo se va haciendo mayor en el día a día y el cansancio se va acumulando, por lo que cada vez menos creen en lo que hacen, pero siguen fichando cada lunes resignados ante la falta de expectativas profesionales no ya solo en sus agencias, sino en todo el sector, consideraciones pesimistas que van creando un alarmante estado de insatisfacción colectiva difícil de cambiar.

    SENSATEZ

    ¿Podemos revertir esta situación y volver a ser un sector en alza, seguro de sus posibilidades y dotado de una cultura organizacional más sensata y constructiva que fomente esa motivación? Sin duda, pero todos debemos ponernos manos a la obra para conformar esa prometedora nueva agencia más ilusionante, capaz de aunar la parte más inspiracional y creativa con la más rigurosa y eficaz, basada en una estrategia más precisa y ajustada a la realidad del momento, buscando el compromiso de todos sus componentes de una forma más real y abandonando toda motivación empresarial guiada por el miedo, conformando una agencia motivada por lo que desea, y no por lo que teme. Sólo actuando de esta forma podremos evitar que los profesionales renieguen de su puesto de trabajo cuando concluyan las vacaciones y conseguiremos que regresen deseando crear una nueva planificación, resolver un briefing o diseñar una nueva creatividad… ¡o se irán a Pixar!

    Jose G. Pertierra es director de arte de Clicknaranja