• Opinión

    Papa, ¿por qué estamos gordos?

    Pedro Antonio García. Mo Yan, el escritor chino, decía que en su infancia  pasaba tanta hambre  que comía cortezas de árbol,  e incluso carbón.  Ahora , el autor de Sorgo rojo, aparte de ser candidato al...

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      • Editorial de Anuncios
    • 3 octubre 2011
  • Pedro Antonio García. Mo Yan, el escritor chino, decía que en su infancia  pasaba tanta hambre  que comía cortezas de árbol,  e incluso carbón.  Ahora , el autor de Sorgo rojo, aparte de ser candidato al Nobel, como muchos otros de sus compatriotas ya no esta delgado. Y al contrario que en los Sesenta, la explosión de riqueza emergente está llevando a muchos niños chinos a padecer sobrepeso.

    La obesidad infantil no es una novedad en España. Desde hace años los medios nos alertan con titulares recurrentes sobre el problema. Además, según las encuestas nacionales de salud, la incidencia de la obesidad  aumenta con la edad. Los expertos dicen que los niños con sobrepeso serán probablemente adultos con sobrepeso. Vivimos en la dinámica de la fusión conceptual: si a la tendencia a  la obesidad le unimos el  estancamiento económico y la  inflación, podemos tener un futuro dominado por  algo así como la estanflabesidad. Tenemos que actuar inteligentemente, para prevenir  este  escenario  inquietante.

    Las empresas de la industria alimentaria sufren la crisis y  a veces son señaladas (y reguladas) por la obesidad. Particularmente  aquellas que, gracias a la publicidad, tienen marcas mas visibles. En todas las  pastelerías se pueden comprar palmeras de chocolate como el coprincipado de Andorra de grandes, pero como no tienen marca ni hacen publicidad, no se regula su tamaño. Aquí pasa como con los impuestos, que cuando suben el IRPF solo afecta a  los contribuyentes que ya pagan. En cambio a los invisibles, a pesar de que son los que manejan la pasta, más presión fiscal no les afecta.

    La dieta mediterránea no debe ser  parte de la solución de la obesidad, porque  los japoneses, que están en las antípodas dietéticas y geográficas, no están obesos y viven mÁs que los hispanos. Tal vez la dieta mediterránea era mÁs adecuada en los años en que las chirucas se reemplazaban  al romperse la suela de usarlas, no cuando salía un modelo nuevo. Además dieta mediterránea es un concepto comunicacionalmente ambiguo frente a otros mucho mas certeros, como Cinco al día (en este caso, frutas o verduras). La dieta mediterránea, por el contrario,  es un Mare Nostrum conceptual  al que casi todo el mundo se puede apuntar  con legitimidad geográfica o histórica, desde la ensaimada de Mallorca a la pizza cuatro quesos.

    Las grandes empresas de alimentación no tienen como misión  engordar a los infantes, ni a sus progenitores. Más bien trabajan activamente para frenar un problema que en una visión populista  les otorga el papel de villanos. Informan en sus etiquetas, se autorregulan en su publicidad, reformulan sus productos.  Las estadísticas demuestran una reducción constante de las calorías contenidas por kilo o litro. En general, la industria alimentaria hace los deberes. Si la obesidad no disminuye habrá que actuar sobre la otra parte de la ecuación calórica, la actividad física,  o mejor dicho su ausencia, el sedentarismo

    Por eso es tan importante que se ponga en marcha  el Observatorio de la Obesidad, del que se lleva hablando desde la creación, hace seis años, de la estrategia NAOS de prevención de la obesidad infantil, pero que no se pone en marcha nunca. ¿Porque será, si es fácil y barato? En esta época de ecos y telarañas en las arcas publicas, hasta la industria alimentaria valoraría financiarlo. Este Observatorio permitiría comprender en profundidad el fenómeno de la obesidad, sus causas y su evolución. E identificar posibles remedios. Además, analizaría el fenómeno autonómico: España es como un grandísimo (…. y caro) laboratorio con diecisiete experimentos en paralelo. Alguno seguro que sale bien. De hecho, las diferencias en la incidencia de la obesidad infantil son muy grandes  entre comunidades autónomas. Y el Observatorio  permitiría conocer cuales son las causas que explican esa diferencia, y replicar a nivel nacional (¿se puede?) las políticas que obtienen mejores resultados.

    Aladino, el obeso genio de la lámpara

    Aunque no existe el Observatorio, de vez en cuando aparecen estudios sobre obesidad infantil, a nivel autonómico o estatal, públicos o privados, con diferentes metodologías. El último importante, de mayo pasado, tiene el memorable nombre de ALADINO,  y  es de la AESAN ( Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición). Las conclusiones son agridulces, como la comida de Mo Yan: España sigue siendo junto con Italia uno de los países europeos con mayor incidencia del problema, pero la tendencia parece que se ha estabilizado .

    Según el estudio, los niños que comen en los colegios tienen menos sobrepeso que los que comen en su casa. O sea que las empresas de catering hacen mejor trabajo nutricional que los padres o los abuelos. Cuando yo era pequeño algunos niños no se comían lo que les daban en el colegio, pero eso era otra época.

    ALADINO  afirma que el tiempo excesivo frente a la televisión (y el ordenador) esta vinculado a la obesidad.   A la televisión siempre se la ha intentado relacionar con fenómenos sociales.  Por ejemplo, los freakonomistas Levitt y Dubner llegan a insinuar una posible correlación entre el incremento del crimen en Estados Unidos en los años Sesenta y Setenta y 7y la implantación de la televisión. Negativa sugerencia que compensan en parte con la consignación de menores tasas de violencia de genero en zonas rurales de la India con la llegada  de la televisión por cable. Aguanta.

    Hubo un tiempo en que hasta TVE, y eso que vendía publicidad, sugería a los niños que tal vez veían demasiada televisión, aunque las razones para hacerlo no estaban aparentemente relacionadas con la prevención de la obesidad. Contrapunto obtuvo un Grand Prix  en Cannes 1989 con esa  campaña, Aprende a ver la televisión, protagonizada por el perro Pippin. Nadie sabia entonces ni quién era El señor de los anillos ni que Pippin era el alias de uno de los Hobbitts protagonistas  de la saga. Tampoco entonces los niños estaban tan gorditos.  Previsiblemente la televisión pública, ahora que no tiene intereses comerciales,  se volcará en este tipo de contenidos, que llegan a  recomendar moderación en el uso del propio medio.

    Seguro que A3 va a replicar el éxito de Ponle freno  con la campaña El  estirón, en que  promueven hábitos conducentes a la prevención de las lorzas infantiles. Para garantizar el éxito sólo (?) necesitan una contraparte institucional, un Pere Navarro de la salud , y una estadística comprensible de la obesidad infantil que replique las cuentas que Trafico  publica sobre accidentes. De nuevo comprobamos lo valioso que seria el inexistente Observatorio de la Obesidad y sus presumiblemente certeras y periódicas estadísticas oficiales.

    Según ALADINO,  a menor nivel de educación y renta de los padres mayores tasas de sobrepeso en los hijos. A quien hay que educar para prevenir la obesidad infantil es a los progenitores tanto como a los niños (a los abuelos tal vez es un poco tarde, pero sin duda son un factor causal significativo,  afectados por una época  en que estar gordito era un seguro de salud ). El estudio confirma que en familias con renta de hasta 1.500 euros al mes, la obesidad infantil es significativamente mas alta. No hace falta ser el genio de la lámpara para comprender, que las instalaciones deportivas deben ser gratuitas y que la cesta de la compra que engorda probablemente incluye pocas marcas premium.

    Prohibir

    Cuando hay un problema  (e incluso cuando no lo hay), la tendencia es a implantar prohibiciones. No fumar. Velocidad máxima 120. Apague  el móvil en la gasolinera. Prohibir es  fácil y a menudo ineficaz. El reto inteligente esta en  promover, en este caso  la actividad física, porque no solo se prevendría la obesidad, también mejoraría el estado de salud general, reduciendo el gasto sanitario. Hay que activar la motivación que erradique nuestro sedentarismo. Como dice el doctor Corbalán, vivimos en cajas de las que tenemos que salir: coches ascensores, oficinas. Los armarios son otra temática. En los tiempos remotos en que  Juan Antonio Samaranch era el delegado Nacional de Educación Física y Deportes, a finales de los Sesenta impulsó una campaña  de TV memorable, Contamos contigo, probablemente el eslogan mas copiado de la historia de la publicidad en España. Nota: a la primera persona física o jurídica que averigüe el nombre de la agencia/ creativo autor de la campaña, tendré el placer de enviarle una longaniza ibérica. Todo el mundo sabe quien es el autor del Guernica pero ¿quienes son  los  autores de las campañas memorables?

    En aquella época remota, España  cosechaba pocos pero meritorios éxitos en las canchas o circuitos . Al contrario, hoy disfrutamos de una extensa escudería de carismáticos  deportistas de éxito, que son un modelo a imitar y emular, y que podrían ser el eje de campañas  para promover la actividad física. Aunque también la motivación para mover el cuerpo puede ser económica: recientemente en un congreso  sobre prevención de obesidad un experto sugirió la desgravación fiscal de la cuota del gimnasio o del coste de material deportivo. (Era un señor de Barcelona, si, lo cual no resta validez a su propuesta, sino todo lo contrario).

    pedrogarcia.wordpress.com