• Opinión

    Pinterest: la mayor ‘wishlist’ del mundo; por Joaquín Fonoll

    Las grandes ideas son simples. Y esta parece que será una de ellas. Pinterest es un tablón de ideas, inspiraciones, imágenes y deseos. También es un escaparate. Este proyecto nacido al más puro estilo Palo...

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      • Editorial de Anuncios
    • 17 abril 2012
  • Las grandes ideas son simples. Y esta parece que será una de ellas. Pinterest es un tablón de ideas, inspiraciones, imágenes y deseos. También es un escaparate.

    Este proyecto nacido al más puro estilo Palo Alto y que actualmente se encuentra en beta pública, ha conseguido 11,7 millones de usuarios en nada. ¿Por qué?

    Tengo una teoría al respecto: reúne varios aspectos que ya han triunfado y añade un par más que son novedosos. Y lo más importante: no nace con espíritu de ser el nuevo lo-que-sea, sino para ser.

    Se trata de una red de microblogging semipública, tipo Twitter, de contenidos (pins) visuales, taggeables, valorables (likes) y reproducibles (repin), ordenados en tablones (boards). El sistema de following es el mismo de siempre. Estas características ya funcionan en todas partes.  Y aquí entran las novedades: es bonito, precioso diría, fácil y funciona  sin ser un espacio cerrado. Es decir, los enlaces generan tráfico al exterior y no al interior del sistema. Para que nos hagamos una idea: actualmente Pinterest está generando el mismo tráfico fuera de su ecosistema que Google+, Linkedin y Youtube juntos. Eso es mucho tráfico. Y eso es muy interesante para todos aquellos que se dediquen al e-commerce, por ejemplo.

    Desde el punto de vista del usuario, además, permite tener un espacio donde aparezcan contenidos de interés. El following no es masivo, puedes escoger qué aspecto de cada usuario te interesa. En otras palabras, si a mí me gustan las imágenes o contenidos relacionados con el cine negro de los Cincuenta y hay una señora que tiene un board sobre el tema y otros mil sobre gatos, macramé y sus nietos, puedo quedarme sólo con este aspecto. El timeline se limpia y se convierte en algo deseado. Este es uno de los aspectos más destacables.

    En el fondo, ¿de qué estamos hablando? De una audiencia predispuesta, activa o pasiva, que consume, contribuye y redistribuye de forma masiva contenidos. Una audiencia que está construyendo su identidad a través de aquello que publica. Una audiencia, en el fondo, que podemos impactar con nuestros contenidos

    Esta ha sido la gran quimera de los últimos años en las redes sociales existentes. El escaso valor de los mensajes publicitarios y el alto de las recomendaciones. Algo que se ha vendido de mil formas y que la mayoría de veces ha sido humo. El social commerce está en sus inicios y es complejo. Es difícil vender en los espacios de ocio… Pinterest reenfoca este punto. Permite mostrar productos, objetos, viajes en forma de paisaje y crear una wishlist gigante. Permite que los usuarios se los apropien y los conviertan en parte de su identidad digital. Y, por último, genera tráfico al exterior, al origen de ese contenido. Además, permite ponerle precio si se desea (este punto me pareció alucinante). No es la solución a todos nuestros problemas, pero es un paso adelante a tener muy en cuenta para la estrategia digital de las marcas tanto para campañas de branding como cualquier locura táctica. Hagan juego, señores…

    Marcas en Estados Unidos como Volkswagen, Etsy o West Elm ya tienen sus perfiles funcionando. Los usos siempre son tan distintos como la imaginación de sus managers les permita. El que más me gusta de los mencionados es Etsy. Crean un primer estadio, un mood, en sus clientes y los acercan a ese estadio previo a la compra del deseo. Los inspiran. Y, en el enlace final que comentábamos, los llevan a la compra. Fantástico. Al fin y al cabo, Pinterest es un lugar ideal para generar imagen de marca, un estilo de vida, un inspiración que tus seguidores pueden apropiarse. El mundo de una marca es la propia marca y aquello que la inspira y le gusta.

    Talón de Aquiles

    Como todas las betas, propuestas y nuevas ideas tiene fallos y, en este caso, un talón de Aquiles. Por un lado, y entiendo que es una beta pública, no funciona con todas las plataformas de vídeo. La única que me da pena con la que no funcione es Vimeo. Por otro lado, han obviado tipos de contenidos que me encantaría pinnear más fácilmente: música y artículos. Todo solucionable. Además, no cuenta con un servicio estadístico propio al estilo de Statigram. Por otro lado, y esto ya es más grave, se trata de un proyecto anterior a las nuevas leyes sobre propiedad intelectual tipo SOPA o ley Sinde-Wert. Y su apertura, libertad y capacidad de viralización podrían acabar con él teniendo en cuenta una lectura ultrarestrictiva de dichas leyes. De hecho, si leéis el contrato con la plataforma, podéis asustaros bastante. Así que, dependiendo de cómo acabe este tema, tendremos que decir adiós a ésta y a casi todas las redes sociales que se nutren de la propia red.

    Estamos delante de un nuevo soporte con muchas posibilidades. A mí, particularmente, me ha despertado la imaginación. Y ganas de experimentar con él. Esperemos que todos los actores: usuarios, marcas y agencias, lo entiendan bien y no muera de éxito.

     Joaquín Fonoll

    Director creativo ejecutivo de Evil Love