• Opinión

    Pozas; por Sergio Calzada

    Que sí, que el Guggenheim es lo más. Vaaaaaale, que tampoco está nada mal el centro cultural diseñado por Philippe Starck en la Alhóndiga. De acueeeeeeerdo, que también merecen la pena las Torres Isozaki, la...

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      • Editorial de Anuncios
    • 4 mayo 2012
  • Que sí, que el Guggenheim es lo más.

    Vaaaaaale, que tampoco está nada mal el centro cultural diseñado por Philippe Starck en la Alhóndiga.

    De acueeeeeeerdo, que también merecen la pena las Torres Isozaki, la Pasarela Calatrava, el Teatro Arriaga, el Muelle de Uribitarte, la Torre Iberdrola, el Mercado de la Rivera, la Universidad de Deusto, el Teatro Campos Elíseos….

    Sin embargo, estarás de acuerdo conmigo en que una ciudad no la hacen los edificios. La hacen las personas. Ellas son las encargadas de dar vida a las calles. De llenarlas de olores, colores y sonidos.

    Es por ello que mi lugar preferido de Bilbao es la calle Licenciado Poza*. O como la llamamos cariñosamente: Pozas.

    Lugar de reunión y celebración. De pintxo y zurito al mediodía, marianito y rabas en domingo y, los jueves al salir del trabajo, cañas o riojas con la cuadrilla para adelantar un poco la llegada del fin de semana.

    Y todo eso, claro está, si no hay partido del Athletic.

    Porque esta arteria (o vena, según en qué dirección se camine) acaba como no podía ser de otro modo en el mismo corazón de la Villa: el campo de fútbol de San Mamés, también conocido -humildemente- como La Catedral del fútbol.

    Si te alojas en el Hotel Ercilla, encontrarás Pozas nada más salir a la calle. Pero si no, tampoco te preocupes: está a sólo 100 metros del Euslkalduna, sede del Festival.

    Y es que esa es otra de las ventajas de Bilbao: se puede ir andando a todos sitios. A menos, claro, que desees subir al mirador de Artxanda para disfrutar de una espectacular vista de toda la ciudad (ya puestos, antes de bajar te recomiendo coger fuerzas con una de las famosas chuletas a la brasa que preparan en el Txakoli Simón… manjar que junto a los pinchos morunos del café Iruña, no puedes dejar de probar)

    Pero estábamos hablando de Pozas. De los más de cien bares, cafeterías, restaurantes y tabernas que se agolpan tanto en sus orillas como en las calles adyacentes que –a modo de afluentes– desembocan en ella: García Rivero, Particular de Indautxu, Doctor Areilza…

    Y no voy a recomendar ningún local en particular porque prefiero que callejees, que preguntes, que te sumerjas en el ambiente y te dediques a escuchar las conversaciones de la gente.

    A fin de cuentas, esas personas son las verdaderas destinatarias de las campañas que creamos, y no los jurados que se encuentran dos manzanas más abajo devanándose los sesos para decidir a quién le entregan tal o cual Sol.

    Ahora que lo pienso, quizás esa sea la verdadera razón por la que me gusta tanto Pozas: me recuerda a diario cuál es mi profesión.

    Si quieres, nos vemos allí en unos días: y si hay que invitar a todos a una copa de Agua de Bilbao **, pues faltaría más…

     Sergio Calzada (sergio@directa-mente.com)

    Director Creativo de Directa&mente Bilbao

    *Licenciado Poza, de nombre Andrés, fue un reputado jurista, político y lingüista vizcaíno del siglo XVI, que ya en 1587 describió Bilbao en estos términos: «Villa ilustre, que con ser toda Vizcaya una floresta muy hermosa es la más amena población de toda ella… es gente ilustre y magnífica en su trato; hombres y mujeres muy bien tratados; y no verán un solo vestido de sayal».

    **Así llaman al cava los bilbaínos, que debido a su fanfarronería, a comienzos del siglo XX presumían de riqueza asegurando allí donde iban que en Bilbao "el champán se bebía como el agua".

    Sergio Calzada, de Directa&Mente, inaugura una serie de artículos en los que, hasta la semana de celebración de El Sol, diferentes profesionales de Bilbao recomendarán lugares de la ciudad.