Este lunes, 30 de marzo, a la edad de 81 años, ha fallecido Fernando Martorell, uno de referentes de la publicidad en España, fundador, en 1986, de Slogan, destacado como Académico de Honor en 2015, y un reconocido apasionado del fútbol, como se recuerda en la crónica publicada en la web de la Academia de la Publicidad con motivo de su distinción. De hecho, fue vicepresidente, primero, y luego presidente del Español. También era amante de la pintura y fue uno de los impulsores y el primer decano del Col·legi de Publicitaris i Relacions Públiques de Catalunya.

En cuanto a su trayectoria profesional, cita la misma crónica, tras estudiar Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales, Fernando Martorell Oliveras (1945), fue contratado por la sección de contabilidad de Nestlé, “pero pronto vio que esa no era su verdadera vocación. Sin embargo, quedó impresionado por su departamento de marketing y publicidad, e influido por ello, cursó la licenciatura de Publicidad”.
En 1968 fundó en Barcelona su propia agencia de publicidad, Slogan, que se convirtió en una referencia en España, con docenas de campañas premiadas en los certámenes más importantes. Su palmarés global incluye Leones de Oro de Cannes y Soles del Festival de San Sebastián, destacando el gran premio logrado en 1990 con El otro Epi, de Slogan Madrid para la Once ya que, según recuerda la Academia, “con más audacia que medios, Martorell se atrevió a finales de los ochenta a entrar en el mercado madrileño, dominado con mano firme por las oficinas de las grandes multinacionales y algunas agencias muy creativas, y logró plantarles cara con éxito en negocio y premios”. En 2003 Slogan pasó a formar parte de la red Arnold Worldwide, propiedad de Havas, si bien, en 2005, Martorell, junto a otros socios, recuperó la marca, que en 2012 se relanzaría bajo la dirección de Albert Cambredó (mientras que su fundador permanecía como presidente honorífico) profesional vinculado a Slogan desde el año 2009 como director creativo. Cambredó inició su trayectoria profesional en los años noventa en Casadevall Pedreño.
El propio Albert Cambredó ha remitido a los medios un texto en recuerdo de Fernando Martorell, que reproducimos a continuación:
Fernando Martorell: las tres ‘E’ de un hombre que marcó mi vida
"Hay personas que pasan por tu vida. Y hay otras que, sin darte cuenta, la cambian para siempre. Para mí, Fernando Martorell fue de las segundas.
Fernando fundó Slogan en 1968, pero más allá del publicista, del empresario o del referente del sector, para mí fue algo mucho más importante: fue mi jefe, fue mi gran valedor… y con el tiempo, fue mi amigo. Yo venía de la parcela puramente creativa, con la suerte de haber aprendido al lado de los mejores. Pero fue Fernando quien un día me dijo algo que nunca olvidaré: 'Albert, tú tienes que ser un publicitario integral. Porque me gustaría que algún día Slogan tuviera continuidad contigo'.
Y cumplió su palabra. En 2012 cogí el testigo de la agencia que él había creado. Y desde entonces, su espíritu ha estado siempre presente. No solo en la forma de entender este oficio, sino en la manera de vivirlo: con pasión, con respeto, con ambición y con una exigencia constante por hacerlo mejor cada día.
Si tuviera que explicar quién era Fernando en tres palabras, sus tres ‘E’, lo tendría muy claro: empatía, espléndido y exigente.
Empatía, porque tenía una capacidad única para entender a las personas. Sabía ver más allá, detectar el talento y conectar de verdad.
Espléndido, porque daba. Daba oportunidades, confianza y espacio. Apostaba por la gente sin reservas.
Y exigente, porque nunca se conformaba. Te empujaba a ir más allá, a superarte, a no quedarte en lo fácil. Porque creía firmemente que las cosas, si se hacen, se hacen bien.
Esa combinación es muy difícil de encontrar. Y él la tenía.
Pero más allá de todo esto, me quedo también con lo personal. Con las comidas, con las conversaciones, con esa manera tan suya de ver siempre el lado positivo de las cosas. Con las partidas a chinos para decidir quién pagaba, ya fuera con clientes o en un mano a mano. Con el privilegio de poder hablar con alguien con tanta experiencia y, al mismo tiempo, tan cercano. También con nuestros más y nuestros menos, incluso con el fútbol, porque los buenos amigos no siempre comparten equipo. Pero siempre desde el respeto, desde la elegancia. Porque Fernando era eso: un señor de verdad. Un gran líder. Alguien que entendía la publicidad como una forma de vida. Que sabía que en este oficio cada día tienes una batalla, pero que lo importante es ir ganando guerras.
Hoy, al mirar atrás, me doy cuenta de que muchas de las decisiones que tomo, muchas de las formas en las que entiendo este negocio y, sobre todo, en cómo trato a la gente, vienen de él. Porque su legado no está solo en Slogan. Está en las personas. Yo, personalmente, lo echaré mucho de menos.
Pero también sé que todo lo que me enseñó sigue intacto. Y que ese sueño que él empezó, seguimos construyéndolo cada día".





