• Más Anuncios

    Sónar: veinticinco años de creatividad

    Un repaso a la historia de la imagen gráfica del festival, creada por Sergio Caballero

    • Redacción 24 mayo 2018
  • Uno de los codirectores del Sónar, Sergio Caballero, es el autor de las imágenes gráficas que a lo largo de sus veinticinco años de historia han ido acompañando al festival. Desde célebres fantasmas (2010) a gemelas telequinéticas (2006), el astro del fútbol Maradona (2002) o los propios padres de los organizadores de la cita musical (1997), múltiples han sido las ideas que cada año han buscado dotar de una personalidad propia a cada una de las ediciones de su cuarto de siglo de vida.

    Para conmemorar esta señalada fecha, el festival ha organizado una exposición gratuita en el Centre d’Art Tecla Sala. En ella, titulada NI FLYERS NI PÓSTERS. 25 años de imagen Sónar, se reúnen más de setenta piezas icónicas con las que se propone un recorrido experiencial por las diversas temáticas que han dado forma a las campañas del Sónar durante sus veinticinco años (más información en este enlace).

    Desde el festival explican que, desde sus inicios, uno de los mayores atractivos de este encuentro es precisamente su imagen. Es este otro de los motivos por el que este año han decidido realizar un repaso, año por año, a las temáticas que han marcado sus campañas. Así explican su historia gráfica:

    1994, 1995

    Las de los dos primeros años del festival fueron imágenes acordes con el diseño gráfico de moda en que se trabajaba con los primeros Mac y con programas como Photoshop. Texturas, filtros y tipografías para un diseño sintético y muy limpio.

    1996

    Empiezan a proliferar los flyers, los carteles, las escuelas de diseño, las revistas de diseño y Sónar ya empieza a desmarcarse con un sillón hinchable más propio de la decoración de los 70 que de finales del siglo.

    1997

    Los padres de los directores del Sónar son los protagonistas de esta primera campaña que rompió con lo que se podía esperar de un festival de música avanzada. Todos ellos son fotografiados en un paraje vacacional de la Costa Brava fuera de temporada. Un cierto aire de nostalgia y decadencia envolvía estas imágenes cuyas referencias provenían más del cine y el arte que de la vanguardia musical.

    1998

    En contraposición a la frialdad que por entonces se suponía a la música electrónica, Sónar apuesta por la sensualidad y el calor de Brasil. Un espectacular plantel de mujeres, vestidas para el carnaval de Río, son fotografiadas sobre los nevados fondos de escenarios de los Pastorets, representaciones teatrales típicas de las fiestas navideñas en Cataluña.

    1999

    Si las Olimpiadas, las Exposiciones Universales, y los grandes acontecimientos tienen mascota, por qué el Sónar no la iba a tener. Un perro embalsamado y puesto sobre ruedas se desplaza por una lujosa casa y parques de la ciudad como en los reportajes de las revistas del corazón.

    2000

    Los fenómenos paranormales han sido frecuentes a lo largo de estos 25 años, al igual que la presencia de gemelos. Se abre el siglo con dos parejas de gemelas, unas con poderes telequinéticos y de levitación y las otras capaces de no respirar durante horas. Tarkovsky, Kubrick o Alicia en el país de las maravillas flotan en esta campaña que a punto estuvo de ser censurada.

    2001

    Fotografías del prototipo de familia española conservadora y acomodada que estaría enmarcada en el salón de los retratados si no fuese por la misteriosa mancha de orina que todos desvelan.

    2002

    Como paralelismo irónico al notable crecimiento del festival, Sónar dirige su mirada hacia un auténtico fenómeno de masas: el fútbol, es el año del Mundial. Y lo hace a lo grande, con un icono, un genio del balón, una figura simbólica y asociada al escándalo que volvió a levantar cejas: Diego Armando Maradona, un mito viviente que ha logrado sobrevivir a la difícil presión del clamor popular.

    2003

    El equipo del Sónar es el protagonista de la imagen del año 2003, las fotografías de todos ellos con los ojos recortados evocan los inicios del surrealismo más inquietante. Buñuel, Man Ray y Dalí inspiran estas imágenes.

    2004

    Cuando el Sónar se ha posicionado como uno de los festivales más exquisitos del mundo sublimizando todo lo que programa, sorprende con una campaña dedicada al tuning, un fenómeno considerado de baja cultura que sin embargo busca la distinción y originalidad. En muchas fotos de esta campaña hay un cura acompañado de dos niños con una actitud muy cariñosa.

    2005

    Un tributo a los grandes estafadores de la historia. Un homenaje a una actitud, astuta y descarada, que acaba provocando simpatía a la sociedad y, con el paso del tiempo, convierte a estos personajes en auténticos héroes populares capaces de vender la torre Eiffel o ganar la maratón de Boston en metro. Y como no podía ser de otra manera, sólo un par de las historias y personajes eran auténticos.

    2006

    En 2006 se juega con el término “naturaleza muerta” que en castellano se utilizó en el ámbito pictórico para referirse a los bodegones y que en esta campaña va mucho más allá con todo tipo de situaciones que representan la expiración de la naturaleza. Una reflexión filosófica sobre la vida y la muerte con imágenes bellas e impactantes.

    2007

    Las fotografías del libro Cirugía a través de las edades publicado en 1944 por Lejaren à Hiller, considerado el creador de la ilustración fotográfica estadounidense, son el soporte de la imagen de este año. Sobre esas escenas, en las que modelos haciéndose pasar por pacientes y cirujanos representan la historia de la cirugía desde la Antigüedad hasta nuestros días aparece el smiley, icono de la música acid de los 80. Un homenaje a los inicios de la historia de la música de baile.

    2008

    La imagen del 2008 fue un juego entre ficción y realidad. Unas chocantes imágenes procedentes de un laboratorio chino en el que se estaba experimentando con animales y humanos para crear nuevas mascotas, se hicieron virales antes de que el Sónar asumiese su autoría. Una de estas criaturas, La Pajarraca, con grandes ambiciones artísticas más allá de la música electrónica, se presentó ese año como candidata a representar a España en el festival de Eurovisión.

    2009

    En esta edición la imagen de Sónar se presenta en forma de película. Los protagonistas son cuatro predecesores de los emoticonos gigantes -Caca, Pirámide, Olla y Pollo Cola- procedentes del mundo de los sueños, y que vagan desorientados por un paisaje nevado. Una película que busca la abstracción tanto en su forma como en su significado.

    2010

    De nuevo la imagen del Sónar fue una película, esta vez sobre dos fantasmas de habla rusa que peregrinando a Santiago de Compostela pretenden recuperar su consistencia humana. Recordando a las road movies pero también a las primeras obras de los artistas Fischli and Weiss, este film tuvo un largo recorrido después del Sónar participando en prestigiosos festivales y galardonado, entre otros, con el Premio a la Mejor Película en el Festival de Cine de Rotterdam en 2011.

    2011

    En 2011, en plena crisis, cuando en el mundo capitalista todo estaba en venta y muy por debajo de su valor, el festival Sónar también se traspasa. Charles Samaniego es el encargado de presentar el producto con la profesionalidad de un experto de la sala de subastas Sotheby’s recordando una y otra vez la oportunidad única que significa esta venta. La imagen de una pila de cajas rojas en las que se lee “Festival Sónar en venta” evoca directamente a las cajas Brillo de Andy Warhol y sobre todo al punto de inflexión que supusieron permitiendo al arte adoptar el medio, el estilo, el procedimiento que se desee, sin necesidad de diferenciarse a través de ellos del resto de los objetos no artísticos.

    2012

    La Distancia es la película en la que se basó la imagen del 2012. Una película que prescinde de cualquier forma de narración y que busca crear una atmósfera más propia del arte contemporáneo o la performance que del cine.  A pesar del homenaje que su autor rinde a artistas como Joseph Beuys o David Lynch esta es una obra que escapa a cualquier comparación, de una personalidad y una profundidad que recorrió más de cuarenta festivales de todo el mundo.

    2013

    Realismo, distancia y objetividad, lema de los fotógrafos alemanes de la escuela de Düsseldorf, se puede aplicar a las fotografías que conformaron la imagen del 2013. Un equipo de jovencísimas cheerleaders de la República Checa son fotografiadas y filmadas animando con sus pompones al Sónar como si se tratase de un equipo deportivo. Hay sin embargo un elemento que perturba la perfecta coreografía, todas ellas tienen un bigote o una barba postiza.

    2014

    Ancha es Castilla, N’importe quoi es una película sobre una posesión demoniaca y su posterior exorcismo protagonizada por unos muñecos que en sí mismos son una obra de arte a pesar de su aspecto inacabado y aparente chapucería; un elogio a la belleza de la imperfección. La cámara salvaje recorre los escenarios de esta entrañable historia en la que el amor y la familia lo puede todo.

    2015

    “Sónar busca gemelos y gemelas para la imagen de Sónar 2015”. Así rezaba el anuncio con el que comenzó la campaña de ese año; una fiesta multitudinaria de gemelos para celebrar la boda de las protagonistas del Sónar 2000 con, por supuesto, otros gemelos. Las dos parejas se comunicaban a través de unas marionetas réplicas de sí mismos. Un inquietante sentido del humor vuelve a caracterizar la imagen festival.

    2016

    En 2016 lo más buscado en internet eran gatos y drones, Sónar quiere seguir engordando estas sorprendentes estadísticas consagrando su imagen a estos dos elementos. En medio de un inmenso hangar se ha construido un parque infantil para gatos que rige una traviesa gata humana. Todo ello se acaba plasmando en un cartel final, en el que el homenaje al audaz e irreverente Francis Picabia es innegable.

    2017

    Quizás la imagen más crítica y política hasta el momento. En un paisaje verde, frondoso y acogedor, unos extraños seres arrojan todo tipo de objetos de oro a una inmensa trituradora. Una continuación del cuento del Rey Midas en la que deshacerse de todo aquello que despierta la codicia es la única salvación para nosotros y nuestro planeta.

    2018

    La imagen de 2018 y que conmemora los 25 años del festival es una misión que se lleva gestando desde hace dos años y que quiere llegar mucho más lejos, concretamente al exoplaneta Luyten Star B. Treinta y cinco artistas sintetizan lo que ha sido su investigación musical en piezas de 10 segundos para ser transmitidas a este exoplaneta que tan sólo se encuentra a 12,4 años luz y que cumple los requisitos para que haya inteligencia.


    Accede aquí a toda la imagen gráfica del Sónar

      • Autor
      • Redacción