La Fundación Juegaterapia ha presentado su nueva campaña, La felicidad de las pequeñas cosas, cuyo estreno coincide con la Semana Internacional del Cáncer Infantil. La iniciativa incluye el lanzamiento de un videoclip protagonizado por menores en tratamiento oncológico y una acción solidaria que pone el foco en el bienestar emocional como parte del proceso terapéutico.
La creatividad, que acompañará a la entidad durante todo el año, reivindica que, incluso en pleno tratamiento, la felicidad no desaparece, sino que se transforma. Un mensaje alineado con el trabajo que la fundación desarrolla desde 2010 para humanizar los entornos hospitalarios pediátricos.
La pieza central de la campaña es un videoclip en el que niñas y niños en tratamiento oncológico interpretan una adaptación del clásico Felicidad, de Romina Power y Al Bano, quienes han cedido los derechos para apoyar la causa .
La pieza pone rostro a historias reales y traslada la idea de que los gestos cotidianos (como volver al colegio, pasear al perro o sentir el sol en la cara) adquieren un valor extraordinario cuando la vida transcurre en una habitación de hospital.
La acción se amplifica en redes sociales a través del hashtag #LaFelicidadDeLasPequeñasCosas, invitando a la sociedad a compartir aquellos pequeños momentos que generan bienestar.
Bienestar emocional y base científica
El mensaje creativo se apoya también en argumentos científicos. Mario Alonso Puig, médico y patrono de honor de la fundación, subraya que los estados emocionales positivos están relacionados con la activación del sistema inmune y con procesos como la coherencia cardiaca, factores que pueden influir en la respuesta del organismo ante la enfermedad.
Desde la organización se insiste en que cuidar las emociones no es un elemento accesorio, sino una dimensión complementaria al tratamiento médico.
Como parte de la campaña, la fundación presenta también el Saquito de la Felicidad, un objeto simbólico que recoge las risas de tres menores en tratamiento y que, al presionarlo, reproduce carcajadas. La acción refuerza el concepto creativo y añade una dimensión tangible a la iniciativa.
La campaña, que ha sido producida por Sal Gorda y dirigida por Julián Zuazo, cuenta con la colaboración permanente de compañías como Sony, The Walt Disney Company y Ecoembes, entre otras.
Más de 12 millones en humanización hospitalaria
Desde su creación, Fundación Juegaterapia ha intervenido en 86 hospitales en España y 27 internacionales, con una inversión superior a 12 millones de euros. Entre sus proyectos más reconocidos figura El Jardín de mi hospi, iniciativa pionera que transforma azoteas hospitalarias en espacios de juego al aire libre.
Además, la fundación impulsa la donación de videoconsolas y tabletas en hospitales y desarrolla iniciativas solidarias como los Baby Pelones, convertidos en uno de los muñecos solidarios más vendidos en España, cuyos beneficios se destinan a financiar proyectos de humanización e investigación.
Las ideas detrás del proyecto
Anuncios.— La campaña pone el foco en la felicidad cotidiana en un contexto tan complejo como el cáncer infantil. ¿Cómo se construyó creativamente ese equilibrio entre emoción, sensibilidad y esperanza sin caer en el dramatismo?
Julián Zuazo (realizador).— Juegaterapia acompaña a los pequeños y sus papis durante el proceso de curación. Aquí no existe el dramatismo. Solo optimismo, juegos, compañía e ilusión por una pronta recuperación.
A.— El videoclip adapta un clásico tan reconocible como ‘Felicidad’ e involucra directamente a niños y niñas en tratamiento oncológico. ¿Qué papel ha jugado la música como vehículo narrativo dentro del concepto creativo?
J.Z.— La felicidad de saber que la vida normal está por llegar es una medicina emocional para los pequeños y sus padres. La comunicación que trata las enfermedades desde el drama no contribuye a nada. Solo al miedo. La emoción de la curación es infinitamente más poderosa. Y la música transmite la emoción y el optimismo que buscábamos.
A.— La felicidad de las pequeñas cosas aspira a acompañar a la Fundación durante todo el año. ¿Cómo se ha trabajado la idea para que trascienda la pieza principal y se convierta en una plataforma creativa con recorrido?
Belén Solera (directora de marketing y relaciones institucionales de Juegaterapia).— Al encontrar un insight tan común a todos, tengas una enfermedad cerca o no, es más sencillo armar la estrategia. Desde nuestro Club Juegaterapia, donde los niños vienen a curar las secuelas del cáncer a través del juego, se harán actividades en torno a la idea de la felicidad de las pequeñas cosas. Además, la idea se materializa en el Saquito de la Felicidad un saquito amoroso que al apretarlo se escuchan las risas de Rosa, Emily y Otto, tres niños en tratamiento oncológico, que nos prestaron sus carcajadas para recordarnos a todos dónde habita la felicidad. Este saquito se vende en nuestra tienda online y en tiendas amigas como Fnac o Ilunion, y es la forma de recaudar fondos para seguir llevando el juego a estos pequeños.





