El 20 de octubre de 2025, Rosalía presentó su nuevo álbum en Madrid, Lux, en la céntrica plaza de Callao. En el recorrido que hizo conduciendo un coche (aunque luego finalizara a pie) lanzó un comentario de queja sobre cómo ciertos elementos del diseño automovilístico parecen no haber sido pensados para mujeres. En concreto, los parasoles, un comentario que se viralizó dando lugar a una conversación en redes sociales sobre coches, diseño y perspectiva de género.

El comentario, como un guante, fue recogido por Citroën, que detectó la oportunidad en tiempo real y decidió intervenir de forma relevante y responder más allá desde el territorio del contenido para hacerlo desde el diseño de soluciones vinculadas al automóvil. Así nació Paralux, un parasol real diseñado para mejorar la iluminación interior del habitáculo del coche, inspirado directamente en la queja de Rosalía y “pensado para responder a una necesidad cotidiana de muchas mujeres”, señalan. Fue concebido, diseñado y activado en tiempo récord, convirtiéndose en el eje central de la comunicación que seguiría a su desarrollo.
Acción táctica, que no una reacción superficial
La acción fue eminentemente táctica, destacan sus responsables, “Citroën no se limitó a reaccionar en redes sociales, sino que diseñó, produjo y anunció un producto real en tiempo real, alineado con lo que las redes estaban viralizando y comentando en ese momento. El objeto no fue un complemento de la campaña: fue la campaña”. Y, remarcan: “No fue una acción puntual ni una reacción superficial. Fue una intervención táctica en tiempo real, diseñada para capitalizar una conversación cultural amplificada en redes sociales. En lugar de generar únicamente contenido, Citroën creó un objeto real que actuó como eje de la comunicación, respondiendo de forma directa y relevante a lo que el público estaba comentando en ese momento”.
Y que respondía, también, a una necesidad concreta de la marca pues, a pesar de tener una presencia constante en redes sociales y colaboraciones con creadores, no conseguía en nuestro país generar una asociación cultural ni un sentimiento positivo entre el púbico de 18 a 35 años. La marca no formaba parte de las conversaciones que importaban a este target.
Citroën no se limitó a reaccionar en redes sociales, sino que diseñó, produjo y anunció un producto real en tiempo real, alineado con lo que las redes estaban viralizando y comentando en ese momento. El objeto no fue un complemento de la campaña: fue la campaña
La activación se lanzó desde la cuenta oficial de Instagram de Citroën España. La mecánica fue simple y pensada para maximizar participación y conversación: los usuarios debían comentar la publicación de forma ingeniosa y darle “me gusta”, con la opción de compartirla en Stories para aumentar sus posibilidades. Los parasoles reales fueron sorteados y entregados posteriormente a los participantes seleccionados.
Resultados
Los resultados lo dicen todo: 1,2 millones de impresiones en Instagram (508% de incremento sobre el promedio mensual); más de 2 millones de visualizaciones en las primeras 48 horas, superando un 90% lo estimado; más de 600.000 impresiones en TikTok (un 443% más sobre el promedio), 12.000 interacciones, 300.000 visitas al perfil de marca y una tasa de visibilización completa (VTR) del 18%, frente al 5% en anteriores campañas.
Unos resultados en visualizaciones, interacciones y alcance orgánico que superaron las expectativas, reconocen Mariana Baldin, market acceleration lead, y Cristian Cala y Gonzalo Cordero, directores creativos asociados del equipo de Leo España, quienes indican que “más allá de los números, el verdadero éxito está en la calidad de la respuesta: fans amplificando el contenido y una respuesta muy positiva por parte de nuestra comunidad”.

Entender la oportunidad
“La clave estuvo en la escucha activa y en entender que no era un comentario aislado, sino una oportunidad cultural. El equipo detectó inmediatamente que ese comentario conectaba con una conversación real sobre el diseño de los coches y el enfoque masculino de la industria. A partir de ahí, trabajamos con una idea muy clara: no podíamos responder solo con un mensaje; teníamos que convertirlo en algo tangible y relevante para la marca. La activación fue la parte más fácil, ya que trabajamos de forma ágil con cliente y contamos con su confianza para este tipo de activaciones”. Fue, señalan, el resultado de un trabajo conjunto que hizo que todas las áreas (creatividad, social, cuentas y producción) “trabajasen en la misma página”. La reacción por parte del equipo del cliente a la propuesta fue muy positiva, destacan: “El cliente entendió que el valor de la acción estaba en no dejar pasar el momento y confió en la propuesta creativa, en el timing ajustado, y en el presupuesto”.
El punto de partida de la marca, como ya se ha comentado, era conectar con un público joven, por lo que, indican desde la agencia, había varios factores clave para aprovechar el momento Rosalía: su peso cultural, su enorme audiencia concentrada alrededor del lanzamiento de su álbum y, sobre todo, la autenticidad del momento. “No fue algo forzado por la marca, sino una reacción a algo que estaba pasando de verdad. Además, la idea permitía transformar una queja en una mejora que encaja con los valores de innovación, escucha y cercanía que tiene la marca”. Y, aunque nació como una acción táctica, “su impacto ha sido capaz de ir más allá de las métricas inmediatas. Ha reforzado el posicionamiento de Citroën como una marca capaz de leer la cultura, reaccionar con rapidez y hacerlo con sentido. La cobertura en medios, la conversación generada y la respuesta positiva de los usuarios ayudan a construir a largo plazo”.
Su impacto ha sido capaz de ir más allá de las métricas inmediatas. Ha reforzado el posicionamiento de Citroën como una marca capaz de leer la cultura, reaccionar con rapidez y hacerlo con sentido. La cobertura en medios, la conversación generada y la respuesta positiva de los usuarios ayudan a construir a largo plazo
No es la primera vez que Citroën trabaja en acciones en tiempo real, pero Paralux ha destacado por su rapidez, indican estos tres profesionales, por lo que consideran que es una de las acciones más representativas de la marca. “Estas acciones requieren varias cosas: una escucha real y constante, capacidad de decisión rápida, equipos preparados para ejecutar sin largos procesos y, lo más importante, una relación de confianza entre cliente y agencia. También es importante asumir cierto nivel de riesgo: el real-time solo funciona si aceptamos que la relevancia cultural implica moverse rápido”, concluyen.





