El sábado [25 de julio de 2026], La Velada del Año VI llegó, según el comunicado oficial, a 16 millones de espectadores, con picos de hasta 34 millones de dispositivos únicos conectados a la vez entre Twitch, TikTok y YouTube. Diez combates, veinte creadores sobre el ring, doce marcas dentro. El lunes, en su primer directo tras el evento, Ibai admitió que se había pasado de rosca.
El creador que ya pasa brief
Diez combates. Veinte creadores: TheGrefg, IlloJuan, Edu Aguirre, Marta Díaz, Lit Killah y otros catorce. Revolut, McDonald's, CeraVe, Coca-Cola, Spotify y siete marcas más, todas elegidas por él.
La Velada ha dejado de ser un evento con patrocinadores para convertirse en un influ-asset: un fenómeno cultural construido por un creador en el que las marcas aspiran a participar. Por primera vez en la historia de los influ-assets, el creador no solo acepta o rechaza a las marcas, sino que además es él quien les pasa el brief, y no al revés.
Y aun así, en La Velada de este año, algo falló.
La trampa en la que cayeron los dos
Durante las ocho horas y media de emisión, hubo una franja sin combates ni actuaciones donde la escaleta se paralizó. "El problema fue nuestro. Tuvimos un error técnico que nos retrasó el evento una hora", reconoció Ibai. "Es de las cosas que más triste me puso."
Esa franja coincidía con la mayor densidad de acciones comerciales de la noche. "Estoy sufriendo todo el rato con la escaleta y las acciones comerciales porque hay tantas cosas que pueden salir mal", admitió.
El error no fue solo técnico. Fue de diseño. Las marcas llevaban años pidiendo formar parte del show, no solo patrocinarlo. Y esta vez lo consiguieron: minutos propios, activaciones, protagonismo. Un me too dentro del influ-asset.
Nadie se dio cuenta a tiempo de que eso diluye lo que hace grande a la Velada. Las marcas terminaron compitiendo por la atención con el propio concepto del evento, cuando su papel debería ser reforzarlo desde fuera.
Cada uno en su sitio
Ibai ya ha anunciado el ajuste. "Creo que podemos ser más sencillos y más directos", dijo. Y sabe lo que cuesta: tendrá que "pelear más" por la misma financiación dando "menos minutos" en pantalla a los patrocinadores.
No reniega del dinero. "A las marcas les estoy muy agradecido, me pagan la fiesta", admitió, sobre los 10 millones de euros que cubren cachés de luchadores, artistas invitados y producción. "Me pagan un pastizal, pero porque me gasto un puto pastizal."
Corrige la forma, no el fondo.
La lección no es que las marcas deban desaparecer. Es que dejen de intentar ser un creador más. Lo que hace relevante a La Velada no es cuánto protagonismo consigue una marca dentro del show. Es el concepto mismo del show, y eso solo lo sostiene quien lo creó. Un aplauso por quien no se pervierte y corrige para ser fiel a sus principios y a lo que lo hizo grande desde un inicio.
Creador es creador. Marca es marca. Que cada uno ocupe su lugar.

