Las empresas empiezan a incorporar clientes sintéticos, o representaciones generadas mediante inteligencia artificial que reproducen el comportamiento de consumidores reales, para acelerar el desarrollo de productos, optimizar campañas de publicidad y mejorar la toma de decisiones.

Así lo señala una investigación publicada por Bain & Company, que concluye que la tecnología ha alcanzado un punto de madurez suficiente para complementar las metodologías tradicionales de investigación de mercados. De acuerdo con la consultora, el uso de modelos entrenados con datos propios de las compañías permite obtener simulaciones más precisas y repetibles que las basadas únicamente en información de terceros.
Del estudio de mercado al gemelo digital
El estudio explica que los clientes sintéticos pueden adoptar la forma de gemelos digitales individuales o de perfiles que representan segmentos completos de consumidores. Estas simulaciones se construyen a partir de datos transaccionales, comportamentales, demográficos y estudios de voz del cliente, combinados con información pública.
El objetivo de esta nueva técnica pasa por reducir los tiempos y los costes asociados a la investigación tradicional, permitiendo evaluar múltiples escenarios antes de lanzar un producto o una campaña al mercado. Entre las aplicaciones más habituales figuran la prueba de los mensajes publicitarios, el análisis de precios, la validación de nuevas funcionalidades y la formación de equipos comerciales.
Casos de uso en marketing
Bain & Company cita ejemplos de organizaciones que ya utilizan audiencias sintéticas para testear propuestas creativas y estrategias de comunicación antes de invertir en medios, como US Bank o Target. También destaca que algunas compañías del sector retail recurren a estos modelos para anticipar la respuesta de distintos perfiles de consumidores ante promociones o nuevos lanzamientos.
Según la consultora, la mejora en la precisión de los grandes modelos de lenguaje, unida al uso de datos propietarios, permite identificar con mayor rapidez las ideas con menor potencial y concentrar la investigación con consumidores reales en las fases donde aporta más valor.
La necesidad de supervisión humana
Pese a los avances, el estudio advierte de que la inteligencia artificial todavía presenta limitaciones para interpretar aspectos emocionales o contextuales del comportamiento humano. Por ello, considera que los clientes sintéticos deben utilizarse como complemento, y no como sustituto, de la investigación con personas.
La firma prevé que esta capacidad evolucione hacia plataformas permanentes de conocimiento del cliente integradas en los procesos de innovación, marketing y customer experience de las compañías.





